PERDIDO Y SOLO
Me había perdido en medio de la multitud. Había decidido seguir el consejo de Araceli y me aparté del grupo y del equipo de futbol. Lo curioso es que nadie sospechara que me pasaba, en realidad me preguntaba si mis amigos me conocían de verdad. No tenía a nadie a quien contar como me sentía, solo a Araceli, pero ella no había pasado por lo que estaba pasando yo y quería que alguien me dijera, te entiendo, sé como te sientes y sé que todo esto pasará. Pero no tenía a nadie, y me dí cuenta que en realidad sólo había una persona a la que me habría abierto por dentro y esa persona era justamente la menos indicada para aconsejarme, porque era la culpable de mi situación. Y me dí cuenta, de lo solo que se está cuando no se tienen amigos sinceros, de los de verdad, de los que te cuentan su vida y a los que puedes confiar la tuya. Muchas veces creemos que tenemos amigos porque hemos hecho muchas juergas juntos, o hemos comentado nuestros ligues o amores, o nos hemos reido, pero en realidad la mayoría de las veces estamos realmente solos, por que no tenemos alguién a quien poder contar nuestras miserias y que a pesar de eso nos quieran igual y sigan a nuestro lado. Que importante es tener una persona querida a la que le dejarías tu alma en sus manos porque en ellas estarías mas seguro y protegido que si la cuidaras tu mismo. Araceli era en parte esa amiga en quien confiar y seguí su consejo de alejarme de todo y de todos, de centrarme en el trabajo hasta la extenuación para llegar tan cansado a casa que ya no tuviera fuerzas ni para pensar. También fue ella la que me aconsejó que no dejara de salir y divertirme. Y no fue tan mal consejo.
2 Comments:
Creo que debiste decirle a Nuria sobre tus sentimientos, aunque suene más fácil decirlo que hacerlo, y es verdad que no sabemos que tan sólos nos encontramos hasta que necesitamos a alguien a quien contarle nuestras miserias.
saludos
Gracias por tu comentario.
No le dije nada a Nuria porque para cuando yo me dí cuenta de lo que significaba para mi ella ya estaba con mi amigo Marcos. Si le hubiese dicho algo le habría hecho sufrir, ella era mi amiga y quería mi bien, saber que ella me causaba sufrimiento le habría dolido. A los amigos no se les puede hacer sufrir.
La mayor soledad es la falta de una amistad sincera que nos admita como somos pero que quiere que seamos mejores y nos diga que algo lo hemos hecho mal aunque nos duela. Por que sabemos que lo hace porque nos quiere. Un amigo que solo adula pero nunca nos dice te has equivocado no es amigo de verdad pues no hay confianza absoluta. A los amigos verdaderos les aceptamos las críticas.
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