UN ABRAZO
Cuando comence las clases de apoyo a mi sobrino no pense que iba aprender tanto de la vida y que mis propios puntos de vista sobre algunos temas iban a modificarse. Mi sobrino había suspendido no porque fuera un vago, sino porque el divorcio de sus padres le había afectado tanto psiquicamente que no era capaz de concentrarse, ni encontrar ningún aliciente en los estudios. En realidad la vida se le había vuelto insoportable y su joven corazón no estaba preparado para ese dolor. Siempre pensé que lo peor que le podía pasar a un niño era quedarse huerfano, perder a un padre es terrible, pero para los niños siempre existe el cielo, se ha ido pero sigue ahí y desde ahí te mira y te cuida. Pero un divorcio es un golpe brutal. Tu padre no ha muerto, simplemente ha preferido a otra mujer, por encima de sus propia sangre, y hasta prefiere a otros hijos que a los que ya tenía. Y eso es incomprensible para un niño. Y debo de confesar que para un adulto debería serlo también. Para un niño los padres son sus heroes, todo lo pueden, podrían salvar al mundo. De hecho un padre es capaz de solucionar las grandes tragedias que se dan en la vida de un niño. Son capaces de recomponer un coche que se ha estropeado, aunque en realidad lo que pasa es que no tiene pilar. O es capaz de hacerte el mejor regalo del mundo llevandote a ver el partido de tu equipo favorito. Hacen que tu mundo trasncurra tranquilo, sin sobresaltos, sin cambios, seguro. Pero cuando un padre te abandona, porque dice que ya no quiere a tu madre, pero en el fondo ya no quiere nada mas que a si mismo y a su cartera ( hay que procurar no pasar la pensión) eso ya no se puede comprender con la mentalidad de un niño. Siempre pensé que el divorcio era una buena cosa, pero viendo como sufre mi sobrino ya no lo creo tanto. Creo que el divorcio permite que un hombre o una mujer, porque de todo hay, se desentienda de sus responsabilidades mas importantes, como son los hijos, simplemente porque otra buena tía se cruzo por su camino. Seamos sinceros hay pocos padres que se divorcien y cuplan con sus obligaciones, o al menos no es lo que yo he vivido. El divorcio destrozó a dos de los seres mas queridos para mi. Mi hermana y mi sobrino. Mi hermana quedó tan hundida que durante un tiempo se preocupó solamente por si misma, dandose vueltas a lo desgraciada que era porque su marido se había largo por otra, y así se olvidó, sin querer, de curar las heridas de su hijo. Mi sobrino dejo de ser un chico dulce y divertido, y pasó a ser un niño triste, distraido y madurar demasiado deprisa. Viendo a su madre no era capaz de mostrar su propio dolor, para no apenarle más, y se fue tragando poco a poco su dolor. Las clases de apoyo fueron en parte su salvación, pues en mi encontró a otro heróe en quien confiar, pudo volver a recuperar sus sueños. Y además empezó abrirse y soltar todo lo que tenía dentro. Por que yo poco a poco fui sustiyudendo la figura de ese padre que ya no estaba, yo era su referencia masculina. Aunque nunca lo sustituí del todo. Su mamá era buena, pero era mujer, aunque no lo dijera así. Nunca podré olvidar una tarde en que estabamos repasando unos problemas de matemáticas y me dijo " tío ¿por qué papá ya no me quiere? ¿ Qué he hecho mal? ¿ Se ha ido por mi culpa, por que no me admitieron en el equipo de basket? Me quede mirandole. Como explicarle que no era su culpa, que simplemente hay personas que se olvidan de las palabras dadas, de los compromisos adquiridos y de amar a los demás para amarse solo a si mismos por encima de cualquier cosa. Y como contarle todo eso sin hablarle mal de su padre, al que yo habría partido la cara de buena gana. No recuerdo que le dije, solo se que cuando se convenció de que el no tenía la culpa, me abrazo. Como nunca nadie lo había hecho antes, con tanta fuerza y cariño. Y yo me abrece a él, porque no había perdido todavía la inocencia, por que a pesar de todo el dolor no había perdido la capacidad de sonreir. Así nos quedamos abrazados durante un buen tiempo. Nunca olvidaré aquel abrazo.
3 Comments:
Creo que el que los niños sufran en estas situaciones depende del comportamiento de los padres y de la educación que el niño recibe. Aunque haya una separación el adulto no le debe transmitir al pequeño la sensación de abandono. Que el padre o la madre decidan tener otra vida, no implica la separación de los hijos, es más a veces las relaciones se enriquecen con estos hechos aparentemente traumáticos. Todo depende de cómo demos el mensaje.
Besos Orual
Tienes mucha razón todo depende del mensaje que demos. Pero para un niño siempre es incomprensible que su padre lo deje por irse con otra mujer que no sea su mamá, para el niño su mamá siempre es la mejor mamá del mundo. Y si no ha habido violencia ni gritos ni nada de eso, el niño siempre se siente abandonado. Los niños no sienten ni ven las cosas como los mayores, ellos necesitan la seguridad que sus padres este ahí. Además cuando la separación es por otra mujer rara vez el marido se sigue haciendo cargo de sus hijos anteriores, yo al menos hablo desde la experiencia que he conocido y no solo el caso de mi sobrino.
Orual querido, a veces hay personas que no dejan que otras asuman sus responsabilidades paternas y esto se hace de manera subliminal, Siempre hay intereses ocultos e intenciones insanas para alimentar esos intereses. Todo es cuestión de asumir responsabilidades y no pensar que siempre el malo es quien deja una relación. De nuevo se le informa a los niños mal y de cosas que no entienden ni les importa con unos intereses egoistas.
1 besito guapo¡¡
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