MEXICO
Nuria había vuelto muy cambiada después de su estancia en México, era la misma pero no igual. Ahora desprendía una luz distinta, el mes y medio que había pasado allí la habían marcado. Mi amigo Marcos se sentía a veces intimidado por aquella bondad y a la vez tenía envidia de que ella fuera capaz de desprenderse de si misma para darse a los demás, tenía envidia de esa bondad que repartía a manos llenas sin pensar en ella.Ya no es la misma Orual, ahora la noto lejos de mí. Como si ya no me perteneciera. Como si los demás estuviesen antes, si vamos por la calle y hay un pobre pidiendo es incapaz de pasar y no darle. Si salimos a comer mira el precio de las cosas y elige lo más barato, me dice que derrocho el dinero que no valoro lo que tengo, sólo porque he cambiado de móvil en un año. Se ha vuelto un poco tacaña.
No podía oir lo que Marcos me contaba, no me daba la impresión de que Nuria fuera una tacaña. Simplemente había vivido con gente que tenían menos de 1 dolar al día para sobrevivir y veía que nosotros los europeos derrochabamos a manos llenas, que la pobreza no nos preocupaba, que gastabamos en cosas que no necesitabamos. Ella quería un mundo mejor, más justo y no veía necesarios tantos gastos inútiles, pero Marcos no estaba dispuesto a renunciar a sus pinchos, sus tapas, sus salidas nocturas o la buena vida. Y Nuria no podía entender como se podía vivir sin ver el dolor ajeno. Intentaba hacer ver a mi amigo que le seguía queriendo pero que los más desfavorecidos existían y no podían vivir al margen. Y Marcos empezó a tener celos de los otros a los que ella también dedicaba su tiempo, en realidad yo creo que más que celos era que Nuria era su pepito grillo particular, pero en vez de ser una conciencia a la que no se escucha o se hace callar, ella estaba delante y le recriminaba y él no tenía argumentos, ella lo desarmaba pero el no estaba dispuesto a ser vencido, a ceder, a darse a los demás.
A mi sin embargo me ganó para la causa y reconozco que en más de una ocasión le dí dinero para que lo enviara al proyecto para el que había colaborado. Poco a poco volvimos hablar, ahora teníamos un tema en común, o una causa en común en la que ni yo ni ella era lo más importante, ahora lo más importante eran los desfavorecidos. Y me dí cuenta que ahora que pensaba más en los demás era más feliz. Marcos no estaba por la labor de dar más de su tiempo o de su dinero y creo que eso fue lo que hizo que las cosas entre ellos empezaran a cambiar sin que yo me percatara de ello.

2 Comments:
No estuve en Europa aún, pero me imagino el bienestar que debe haber allí, muy diferente a la pobreza de nuestros países latinos, pobres en dinero pero ricos en muchas cosas, y gracias a Nuria y a ti por colaborar a estas instituciones, hay mucha gente anónima que lo hace, y se siente bien.
La verdad es que Nuria fue la que me enseñó el valor de ayudar a los demás yo antes solo viví para mirarme a mi ombligo. La pobreza de sus paises muchas veces es material e impide que se desarrollen los grandes valores que tienen y es una pena porque Europa esta mas muerta que viva, es un continente realmente muerto.
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