Y el cielo ya no es el mismo para mi
Cuantas noches desveladas saludando al alba.
Cuantas noches estrelladas y nosotros bajo su mirada.
Cuantas lunas de hilos de plata. Cuantas.
Jamás había pasado la noche hablando y hablando de todo y de nada,
y reir y reir hasta el amanecer.
Jamás había visto el cielo estrellado que estaba siempre encima de mi.
Tu me enseñaste a ver las estrellas, a buscarlas a observarlas, a admirarlas.
Y cuando no estabas miraba hacia arriba buscando en ellas tu mirada. Pensando en que tu también de esa forma me recordabas.
Ahora las observo con añoranza, sé que las sigues viendo que no cansaste de alzar los ojos hacia el espacio infinito y espero que te recuerden a mi.
Yo aprendí a ver las estrellas, y el cielo ya no es el mismo para mi.
Siempre habrá una especial y siempre que la veo me recuerda a ti.
Se que esta vida no nos volvera a juntar, que tendrás que pasar años o tal vez solo días antes de que nos volvamos hablar, pero sigo pensando en que nuestras miradas vuelvan a coincidir en esa estrella. Y cuando la miro te imagino sentada en ella, observandome y mirándome, queriéndome y amándome hasta la eternidad.
Porque el amor sincero deja huellas en el alma.
Tú
¿Cuándo pasó tu cara, de ser una cara entre miles, a ser TU cara?.
¿Cuándo pasó tu nombre, de ser un nombre entre otros tantos, a ser TU nombre?.
Cuando pasaste de ser una entre la multitud más a ser TU.
No lo sé, no hay una fecha, ni un día, ni una hora, ni un momento en que se detuvieran los relojes. No fue de golpe, no fué en un instante que se me quedara gravado para siempre. Fue como crecen las flores, una semilla que empezó poco a poco, como una brisa suave, fue como la marea que sube sin que a penas lo notemos. Fue como crece la luna que pasa de ser un hilo sutil en el cielo a ponerse redonda y blanca. Así TU. Asi pasaste de no ser nadie ni nada ha Ser.
Estabas entre los miles con los que me encontraba en mi vida, en mi ir y venir cotidiano, y un día me dí cuenta que no eras algo más, que eras TU.
Y cambiaste mi realidad, porque todo me recordaba a ti, una canción que nunca me dijo nada, tenía sentido porque era tu canción, una comida que me era indiferente empezó a gustarme porque te gustaba a ti, una colonia me traia recuerdos de tu esencia.. Como una persona puede cambiar tanto nuestro pequeño universo, y ahora que ya no te tengo a mi lado sigo viendote en todo lo que me rodea y cuando vuelvo a oler tu arona me giro pensado que te voy a volver a ver a TI en medio de la multitud, pero me giro y ya no estas.
¿Y por qué?
¿ Por qué te conocí? Es algo que me pregunto cientos de veces. Yo no iba por mi camino habitual y tu no eras mi destino.
Y por qué entoncés en un momento de mi existencia nuestros tiempos coincidieron. Sólo por que yo me desvié en un recodo del camino.
¿ Y por qué? Es mi eterna pregunta, que como el eco siempre vuelve a mi, pero siempre vacia.
Por qué si no estabamos destinados, eso es lo que dicen mis amigos, nos tuvimos que encontrar. Tal vez era una lección que tenía que aprender, una asignatura pendiente. O solamente era una consecuencia lógica a mis actos, me desvié de mi camino y tomé el que ya estaba siendo transitado por tí. O tal vez tu eras mi angel la única que me podía salvar.
Nunca pensé en encontrarte, ni siquiera te buscaba, pero ahí estabas tú. Tú tan diferente, tan distinta a todo lo conocido. Y te fuiste metiendo dentro de mi, en la profundidad de mi, poco a poco. Como el sol poco a poco calienta la tierra y hace que germine. Así tú, poco a poco hiciste que saliera lo más escondido de mi, lo mejor de mi. Una ternura que desconcía que existiera, yo que siempre fui duro y cruel. En lo más recondito de mí empezaba a palpitar mi corazón, en lo más escondido de mi latía una locura, en lo más profundo empezó a crecer una ilusión. Una ilusión que me dejó viendo espejismos que creía realidades. ¿ y por qué te conocí? Aún me lo sigo preguntado.