Sunday, February 18, 2007

Si mi corazón se abriera

Si mi corazón se abriera, te contaría todo lo que tiene dentro
si mi corazón tuviera voz te cantaría todo lo que siento
si mi corazón latiera aún más fuerte, gritaría mi amor y lo pregonaría el viento
si mi corazón se abriera, te contaría todo lo que tiene dentro
pero mi corazón no se abre, tiene miedo
mi corazón calla, prefiere estar en silencio
mi corazón a penas late, y ni siquiera lo oye el viento
si mi corazón se abriera, te contaría todo lo que tiene dentro.

Cual es la llave, la clave, el jeroglifico que desvele el misterio que tengo

TU AMOR

tu amor es el unico que puede descubrir la contraseña que abra mis entrañas
sólo tu amor comprende los signos de lo secreto.

Si me amaras comprenderías lo que te dicen mis ojos cuando te veo
Si me amaras entenderías el sentido de mi aliento,
Si me amaras te darías cuenta que cuando te tengo cerca tiemblo,
Si me amaras tu corazón cambiara su ritmo,
se acompasarian tus latidos a los míos
y con ese compas nuevo bailaríamos un vals hasta las estrellas, hasta el infinito, hasta el universo y el mundo sería un lugar nuevo,nos hablarían las flores, el agua, las nubes, hasta el viento.

Ya me amas,

y ahora ya no tengo más secretos, mi corazón ahulla en la noche y a la luz del día
AMADA MIA CUANTO TE QUIERO, TI ME ENTREGO.

Saturday, January 20, 2007

UNA ALIADA

Que nos pasa a los hombres que cuando tenemos delante la mujer de nuestros sueños muchas veces ni la vemos, y cuando la vemos es demasiado tarde. Por que siempre nos fijamos en el físico. En sus pechos, sus caderas, sus curvas. Por que será que la atracción física es lo primero. Será una reminiscencia del hombre primitivo que necesitaba perpetuar la especie antes que amar y sentirse amado. Tal vez en eso los hombres no hayamos cambiado demasiado y seguimos siendo primitivos e instintivos, pero ahora con la evolución también sabemos ser atentos y delicados. Como dice un amigo mío estamos hechos de barro y ellas de nuestras costillas. Por eso ellas son nuestra perdición y nuestra condena, por que han salido de la materia del hombre y por eso son superiores, por eso no podemos admitirlo, y por eso no podemos evitarlo, no sabemos vivir sin ellas. Bien sea para recrearnos la vista, para sentirnos superiores, para usarlas o para ser amados por ellas, dependemos de ellas. No somos nada sin ellas, y yo no era nada sin Nuria. No la deseaba por una cuestión física, de hecho no era atractiva, pero me llenaba, y me hacía tener deseos de ser mejor, de darme, de amar, para a su vez ser amado por ella. Y ahora todo había acabado, aunque nunca realmente había empezado. Sólo en mi cabeza, en mi corazón. No sabía que hacer con ese sentimiento, no sabía como hablarle y decirle que yo la amaba, que jamás la traicionaría, que estaba dispuesto a entregarle toda mi vida, mis sueños, mis ilusiones, mis proyectos, mi libertad. Que era suyo, en cuerpo y alma, si me aceptaba. Que mis ojos estaban ciegos si no la veía a ella, que mi voz estaba muda si ella no oía mis palabras, que mis oidos estaban sordos sino escuchaba su voz, que me sentía como un mutilado cuando mis manos no podían tocar las suyas, que mis pies sólo querían andar un camino, el que llevaba de su corazón. Tal vez todo esto suene cursi y tópico, pero era así. Y ahora me sentía como un moribundo, vacio por dentro, un cadaver que andaba pero no tenía vida. Y sólo se me ocurrió una persona capaz de ayudarme, Dña. Pilar. Aprovechando uno de los días que la cuidaba y que Nuria no había ido y le conte todo lo que me había pasado. Y nunca antes en la vida había sido más sincero conmigo mismo y con mis sentimientos como aquella tarde con Dña. Pilar. Ella me miró, comprendiendo mis palabras. Y con la sabiduría que da los años, me dijo:

Orual, una mujer despechada necesita tiempo, tiempo para que su corazón se calme y para que sus heridas se cierren y cicatricen. Pero no te apures, el corazón de una mujer es fuerte y sabe aguantar, son como los rosales, en invierno parecen muertos pero cuando llega el sol reverdecen con todo su explendor y se llenan de flores y de aroma. Ahora es el invierno, pero si ve que tu comportamiento es honesto y leal, eso será para ella como el sol de la primavera y le hará germinar y florecer. La mujer sólo necesita sentir amor para cambiar. Sabemos perdonar aún la mayor de las ofensas pero necesitamos estar seguras que no nos volverán hacer daño.
Me dijo más cosas que ya no recuerdo, pero seguí su consejo, y seguí yendo a casa de Dña. Pilar los sábados, y me seguí encontrando con Nuria.
Dña. Pilar se convirtió en mi aliada secreta, fue el paño de lágrimas de Nuria y mi defensora, ella le iba dejando caer cosas sobre mi y pasaron algunas semanas y un día me armé de valor y le hablé a Nuria.

Sunday, December 17, 2006

UN CORAZON ROTO

Marcos y Nuria lo habían dejado hacía unas semanas. Mi amigo Marcos no sabía muy bien si quería volver con Nuria o si la "libertad" re-extrenada valía más. En realidad seguían quedando de vez en cuando a tomar un café o al cine, y yo mientrás como un tonto a la espera de que mi amigo se dediciera si volver con Nuria o no. Ahí estaba yo, en un compás de espera. Una noche estabamos Marcos, Kepa y yo en el bar de copas de la ciudad donde solíamos ir. Yo me había acercado a la barra a pedir algo, entonces apareció Nuria por la puerta. El bar estaba semi en penubra, y el resplandor de las luces de la calle hizo que me pareciera como si un angel o un espectro hubiera entrado en aquel lugar. Me la quede mirando mientrás avanzaba. Me saludo y me preguntó si estaba Marcos conmigo, le dije que si que siguiera hasta el fondo que estabamos allí. Yo pedí la bebida y cuando me estaba acercando al fondo de la sala ví que Nuría salía a empujones de la sala, casí me tira la bebida, ni me vio, le grité pero no me oyo. Entonces lo ví. Marcos se estaba comiendo a besos a una chica en un rincón. No me lo podía creer, como era posible que fuera tan idiota. No sabía si pegarle un puñetazo a Marcos o salir detrás de Nuría. Entonces deje la bebida y salí yo también a empujones del local. Al salir la busque con la mirada, a un lado y otro, el corazón me latía fuerte y rapido. Nuría, Nuria donde estas, me repetía. Entoncés al final de la calle ví una figura diminuta que corría. Y yo eche a correr detrás de ella, gritando su nombre. Llovía, una lluvía fina que poco a poco iba calando. No había cogido la cazadora, había salido en el jersey detrás de ella. Al final de la calle estaba el malecón, el muro y el mar. Allí se detuvo Nuria. Agarranda al muro miraba al mar temblando. Me acerque a ella, y cuando me vio me dijo " largate, dejame en paz"
" Nuria"
" Dejame, entiendes, dejame"
"Nuría por favor"
"tú, tú sabías que Marcos me había dejado por otra, como has podido estar a mi lado todos estos días y no decirme nada"
" Te juro que no sabía nada"
" No jures, no pongas a Dios por testigo, es un cabrón, como tú, como todos. Todos los hombres sois una mierda"
" Nuria por favor, de verdad no sabía nada, si estabamos normal tomandonos una copa, si no se de donde ha salido esa chica"
"Pero tu te crees que me chupo el dedo, todos los tíos sois iguales os defendeis unos a otros. Y tu te decías mi amigo. Así entiendes tu la amistad. No quiero volver a verte ni a ti ni Marcos ni a ninguno de vosotros, sois unos desgraciados"
" Nuria escuchame en serio de verdad no sabía que Marcos estaba con otra chica, por favor creeme"
El odio en su mirada lo decía todo, tenía el corazón roto. Cuando Marcos le había pedido que se dieran un tiempo lo había aceptado pensando que Marcos tal vez sólo necesitaba un poco de libertad, pero todavía la quería. Pero y ahora que. Ahora había recibido una puñalada que le había atravesado el corazón. El hombre al que amaba la había dejado por otra o lo que era peor se liaba con cualquiera. Y ella seguía allí mirandome con sus ojos llenos de odio y dolor. Entonces se dio la vuelta y se agarró fuertemente al muro, su mirada se endureció, su mandibula se tensó y sus nudillos se empezaron a volver blancos por la presión sobre la piedra. Se quedó ahí como si fuera una estatua de sal o como si se hubiera fundido con el muro del malecón. Y yo me quede a su lado, sin atreverme casí a respirar. No se cuanto tiempo estuvimos así. Entonces ella se volvió y me dijo no quiero volver a verte ni a ti ni a Marcos nunca más. Dejame en paz, no me sigas, no me hables, olvidate de que existo. Y echó a andar bajo la lluvia. Y yo me quedé allí viendo como se marchaba. Cuando pude reaccionar volví al bar. Sentía un fuerte dolor en el pecho, pero sobre todo rabía. Maldito Marcos, porque había esperado a que se decidiera. Entré en el bar. Marcos seguía con la chica aquella. Me acerqué a él, y sin pensarlo le dí un puñetazo, cayó de bruces en el suelo. Estaba tan borracho que ni sabía que había pasado. Miró con cara de idiota. Kepa me sujeto. Me dolían los nudillos, y me sacudí la mano, cogí mi cazadora y salí del bar. Kepa me siguió a la calle. Pero que coños te pasa.

Que que me pasa. El hijo de puta ese no se merece los amigos que tiene.
Pero de que hablas.
Te hablo de que Marcos se lia con otra mientrás se decide si sigue con Nuria o no.
Pero y eso que tiene que ver.
Nuria le ha visto.
¿Nuría ha estado en el bar?
Si y ha dicho que no quiere volver a saber nada de nosotros.
!!Mierda¡¡ Pero ¿cuándo ha sido eso?
No lo sé hara hace una hora más o menos.
Marcos está en un lío. ¿Que vamos hacer?
¿Hacer? Ýo le habría partido la cara si me hubieras dejado.
Pero te has vuelto loco.
Si me he vuelto loco. Nuria no se merecía que Marcos le hiciera esa putada.
Venga Orual, no te lo tomes tan apecho.
Kepa Nuria es mi amiga y Marcos la acaba de romper el corazón.
Mi amigo se me quedó mirando, no entendía nada, lo que Marcos había hecho no estaba bien, pero bueno tampoco era para tanto, parecía decir. Nuria tenía razón todos los tíos eramos iguales, nos justificabamos unos a otros. Me dí la vuelta y me fui a mi casa, Kepa no intentó detenerme.
Acababa a perder a Nuria para siempre y me sentí el hombre más miserable y desgraciado de la tierra. No podía quitarme aquella mirada gélida, aquellos ojos llenos de profundo dolor y tristeza, que no habían derramado una sola lágrima. Si hubiera llorado yo la habría consolado, la abría abrazado, la habría besado el pelo mojada, y a lo mejor le habría dicho lo que sentía dentro de mi. Pero Nuría se había hecho de piedra. Aquella noche alguien le había roto el corazón y a mi también. Y supe que el amor verdadero duele.

Friday, December 08, 2006

UNA NOCHE ESTRELLADA

No tengo una idea clara de como comenzaron a suceder los hechos. Nuria y yo habíamos coincidido en la zona de bares de la ciudad. Ella creo que había ido con unas amigas, y nos quedamos sentados hablando en los bancos de piedra que había a la entrada de uno de esos viejos bares. La noche era serena, y a pesar de ser ya otoño avanzado la temperatura era calida. En un determinado momento Nuria dijo a sus amigas que se iba a casa, y yo me ofrecí a acompañarla. Anduvimos un rato andando en silencio. Entonces se paró en medio del paseo marítimo y dijiendo su mirada al cielo exclamó " como brillan hoy las estrellas, estan preciosas". Yo hasta ese día no había prestado mucha atención al cielo nocturno, alguna vez como todo el mundo supongo que había mirado al cielo, y conocía el nombre de las constelaciones mas normales, pero para Nuria las estrellas tenían nombres, colores, brillo propio. Eran viejas amigas a las que se alegraba de saludar. El cielo de aquella noche era realmente increible, no había luna, y la noche tenía un aire especial, además un par de farolas del paseo estaban rotas y había mas oscuridad de la habitual, lo que permitía apreciar mejor aquel regalo del cielo. Nuria se quedó ensimismada mirando las estrellas, y poco a poco me fue hablando de aquellos astros celestes. Como si me los estuviese presentando, como si ellos nos estuviesen observando. Nombró a sus constelaciones favoritas, Casiopea y Hércules. Me enseñó a distinguir el triángulo de invierno con sus tres bellezas. Me contó la historía de Orión, el cazador del cielo que junto con los dos canes persigue a las osas. Nuria me enseñó muchas cosas bellas de la vida, entre ellas como mirar al cielo y observar su gran belleza y explendor.

Recuerdo que en un determinado momento me dijo, " sabes que no hay ni un solo astrónomo que sea ateo, y que ningún astronauta después de estar en el espacio es capaz de negar la existencia de Dios. Si los hombres levantaramos los ojos al cielo con mas asiduidad nos encontraríamos con Dios, cara a cara. Como los reyes magos que vieron una estrella y la siguieron y encontraron al niño envuelto en pañales". Lo decía con tanta seguridad, que me dejaba sin palabras. "Dime una cosa, pero en serio, eres capaz de mirar al firmamento y afirmar con total rotundidad que se ha creado por fuerzas de la naturaleza ciegas y sin sentido, que la fuerza de la gravedad, tan perfecta que hace que los planetas tengan sus órbitas siempre iguales, que las estrellas no choquen entre si, es fruto de algo sin orden. Que el que la tierra siempre tenga noche y día, que haya estaciones cada año, siempre iguales, de verdad es producto de una gran explosión sin más, realmente crees que se puede crear tanto orden y perfección, de algo tan caotico como una explosión, de algo que entaña destrucción, como de algo así puede nacer algo tan bello así sin más, sin un ser creador, y ya no te digo las estrellas que son material. Que me dices del hombre, somos solo producto de la evolución. Y si somos producto de la evolución supongo que dentro de 15.000 años el hombre ya no será hombre sino a lo mejor un caballo, o un centauro quien sabe, ¿por que la evolución del hombre tiene que pararse en lo que somos ahora? sólo porque así estamos bien y nos gustamos a nosotros mismos. Perdona te estoy aburriendo" No no me aburría, al contrario, yo también me había hecho alguna vez esa pregunta, pero nunca me había adentrado demasiado en la respuesta. Oyendo a Nuria desee creer en el Dios en el que ella creía, no mejor dicho, amaba. Para Nuria las estrellas tenían nombre, para Nuria Dios tenía nombre, se había hecho carne y había vivido en la tierra, y seguía viviendo. Yo no era ateo, y tampoco agnostico, y había estudiado en un colegio de curas así que algo de formación tenía, simplemente Dios nunca había sido un elemento a tener en cuenta en mi existencia. Si Dios existía o no a mi no me afectaba, pero cuando uno estaba con Nuria se daba cuenta de que para ella Dios era una pieza clave en su vida. No sólo una pieza clave era propio de su personalidad, la configuraba. Me daba cuenta que para entender a Nuria y para acercarme a su ser más íntimo y privado debía aceptar su idea de Dios, sino nunca conocería del todo a Nuria. Una vez leí que para conocer a un hombre preguntale como es su Dios, así como sea su Dios así será ese hombre. Para Nuria Dios era hombre y era amor, y ella era así, una mujer llena de amor.

Saturday, November 25, 2006

LABERINTO

Marcos y Nuria habían roto, no podía creer la noticia. Estas segura, le pregunte a Alicia.
Si segurísima, la hermana de Kepa me lo ha confirmado cuando me llegó el rumor.
¿ Por qué Marcos no me había dicho nada? Eramos amigos, muy amigos, ¿ Por qué no me ha dicho nada?
No lo sé dijo Alicia, solo sé que han roto, no se ni cuando, ni el motivo.
Roto, libre, libre. No podía pensar en otra cosa, ahora mi corazón podía seguir amándola como siempre, pero sin culpas, sin resentimientos, libre también yo.
Y llegó el sábado y fuimos a visitar a Dña. Pilar y yo no le dije nada, esperaba que ella comentara algo pero tampoco habló. Al fin Marcos me contó lo que había pasado. Nuria quería algo serio, con futuro, pero él no estaba seguro de querer una relación así, de perder del todo su libertad, de comprometerse en serio. Amaba a Nuria, todavía sentía algo muy especial por ella, pero
¿ Era ella la destinada a ser la única? Nunca había creido esa tonteria de que los hombres
tememos al compromiso, pero mi amigo era una clara muestra de ello. No era miedo lo que sentía, era terror. Y le había pedido a Nuria un tiempo, necesitaba estar lejos de ella para saber si realmente ella era la dueña de su corazón. No se lo había dicho con esas palabras, Marcos no era nada romantico. Y ella le había dejado libre, por el bien de los dos, y porque no quería atarse a un hombre que no estaba seguro de los sentimientos, un hombre que no le podía ofrecer un futuro, solo un eterno presente. Y ahora que estaba libre Marcos no sabía que hacer con esa libertad, estaba hecho un lio de sentimientos, libertad, dolor, amor, recuerdos de Nuria, amor por ella, miedo. Todo le bailaba en la cabeza, todo le daba vueltas y no tenía nada claro, no sabía como encontrar una respuesta y una salida. Y yo no podía ayudar a mi amigo porque esa respuesta se la tenía que dar el mismo. Si yo hubiera estado en su lugar no habría dudado ni un sólo segundo, pero él no era yo. Marcos no sabía lo que quería y lo que no, estaba perdido en su laberinto interior, y sólo él tenía la clave para salir de allí, pero se tenía que encontrar a si mismo. Sólo tirando de su ovillo podría encontrar la salida al laberinto como en el minotauro, y había que tirar del ovillo, desmadejar el lío de sentimientos y de deseos, y enfrentarse a si mismo, a sus miedos, a sus deseos. Pero para enfrentarse a uno mismo hay que tener valor, no solo para aceptar que no sabe que hacer con la vida, sino para verse tal cual se es, con sus defectos, su nada.

Saturday, November 18, 2006

UN BAILE

Araceli y su novio se casaron después de que naciera Daniel. Aquel día hubo doble celebración, boda y bautizo. Nuria y yo fuimos los padrinos del bautizo, nos lo habíamos ganado a pulso, sin nuestra intervención tal vez Daniel no estaría entre nosotros y desde luego esa boda no se estaría celebrando. Yo no era para nada creyente en aquella época pero no me pude negar a ser el padrino. Fue un día intenso en emociones, nunca jamás se me había ocurrido pensar que algo en la vida me iba a ligar a Nuria, pero aquel día algo nos unió, un compromiso de cuidar de un pequeño niño. No podía dejar de mirar a Nuria con su maravillosa sonrisa iluminádole la cara. Si tuviera que escoger un momento de aquel día me quedaría con el baile. Los novios habían abierto el baile con el Vals y a continuación los padrinos de boda y después Nuria y yo. Le cogí la mano y le pasé mi brazo por su espalda, suavemente apenas rozándole, no me miraba tenía los ojos bajos, por la verguenza de ser el centro, pues no me atrevía a pensa que era por mi, aunque era lo que en realidad deseaba. Giramos y giramos y la estancia entonces se quedó vacia, solo estabamos ella y yo, transportados a otro salón de baile, al de los grandes valses de Viena, a los jardines de Versalles. No hubiese querido que terminara nunca, su perfume me envolvía y con él la magia de tenerla entre mis brazos, cerca, en silencio, sin hablarnos pero diciéndonos tantas cosas con la mirada. Pero la magia nunca es eterna y el vals terminó, y ella se deslizo suavemente y mis brazos ya no le tocaron más. Ahora que la había sentido tan cerca me dolía más saberla tan lejos, fue un regalo pero a la vez una desgracia. Era como el sediento al que se le dan a penas unas gotas para saciar la sed que le atormenta. Aquel baile solo fueron unas gotas para mi sed de Nuria.

Monday, November 06, 2006

ABORTO

La noticia me cayó como un jarro de agua fría. Araceli y yo habíamos quedado en nuestro café Vienes a tomar algo, como de costumbre. El otoño frío y húmedo había dejado un ambiente bastante desapacible y entrar en el café reconfortaba. Pero el calor del cuerpo desapareció en cuanto soltó la bomba.

-Orual estoy embarada.
-Felicidades le dije ingenuamente, supongo que eso es lo que se dice siempre que alguién espera un bebé, y francamente creí que ella estaría feliz por la noticia. Se veía que su relación iba bien, llevaban viviendo juntos ya unos meses y bueno, creía que era más que un simple compartir piso.

-Orual he decidido abortar. Lo dijo con tanta seriedad y tanto aplomo que me asustó.

-¿ Por qué? pregunte balbuceante.

-No quiere al niño,él dice que nuestra relación todavía es muy reciente y que un niño no haría más que estorbar. Y yo le quiero y no le quiero perder.

-Estas segura de lo que vas hacer, el aborto en España es un delito, y tu no entras en los supuestos permitidos para abortar.

-Lo sé, pero en Barcelona hay una clínica que se encargan de todo, ellos te hacen los informes médicos donde dicen que tu vida corre peligro y bueno así si puedo abortar.

Yo no sabía que decir, reconozco que para muchas cosas era un libertido, pero un aborto, eso era otra cosa. En el colegio de curas donde estudié nos pusieron una vez el video el grito del silencio, se trataba de un video grabado sobre las distintas técnicas de practicar un aborto realizadas por el Dr. Nathason. Ese hombre tenía el mayor número de clínicas abortistas de USA, cuando el movimiento Pro Life americano le pidieron grabar un aborto el no se opuso, pero cuando vio aquel video se quedó tan aterrorizado de como sufría y se movía el niño que dejo de practicar abortos y se dedico a la lucha contra el aborto. En aquel video se veía perfectamente como el niño de tan solo unos meses se encogía y chillaba cuando se estaba cometiendo el aborto, porque el niño moría y lo sentía, y trataba de escapar de la inyección letal, y de la sierra que lo cortaba, pero no tenía escapatoria. Y se me quedó tan grabado el horror que desde entonces estuve en contra del aborto. Un niño inocente no tenía porque morir porque los padres se hubiesen equivocado.

Miré a Araceli, y la cogí sus manos entre las mías, y ella empezó a llorar. En realidad ella no quería abortar, pero tenía que elegir entre aquel ser sin rostro, sin nombre, solo unas células y el hombre que amaba.
La levante la barbilla y la miré a los ojos, Araceli un hombre que te hace elegir de esa manera no te quiere y no te merece. No abortes, esa no es la solución. O si no ten al niño, dalo en adopción. Pero no abortes.

-No, no puedo tenerlo, no podría soportar pensar que he dejado a mi hijo por ahí tirado.
-Y si puedes soportar matarlo. Es un niño.
-No, no es un niño son unas celulas, solo estoy en el segundo mes de embarazo, el corazón ni late.
-No es verdad Araceli, el corazón ya late, y tiene pies y manos y cabeza. Araceli yo creo que tu novio está asustado, seguramente no sabe que hacer, no lo habeis planeado, pero no creo que realmente quiera que abortes o que eligas.

-Tu no lo entiendes Orual, yo no le quiero perder. Y dicho esto se levantó de la silla, se puso su abrigo y salió a la gelida oscuridad. Yo la seguí pero me pidió que la dejara en paz.

Durante aquella tarde y aquella noche no pude estar tranquilo, una tristeza inmensa me embargaba, una amiga tenía un problema y no podía hacer nada por ayudarle. Ella me necesitaba pero yo no podía estar de acuerdo con lo que estaba haciendo. Pero que podía hacer. Entonces un nombre se vino a mi cabeza, era como invocar al mago Merlin. Nuria.
La llame por teléfono a primera hora de la mañana. Nuria tengo que hablar contigo es muy importante cuando nos podemos ver. Ella tenía turno de tarde así que tenía la mañana libre. Entonces en una hora nos vemos, salgo para allá. Ni siquiera le di tiempo a que preguntara.
Cuando nos vimos estaba nerviosa y asustada.
Le miré a los ojos, a esos ojos suyos tan claro, profundos, sinceros. Y supe que ella era la persona indicada, lo supe, mi corazón lo sabía.

-Nuria tengo un problema, Araceli está embarazada pero quiere abortar, y yo no sé como ayudarla.
-Ha abortar¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Estas loco¡¡¡¡.
-No no a eso no, no consigo que cambie de idea. El novio con el que vive le ha dicho que o él o el niño y ella ha elegido al novio.
-Pero es tonta, el en cualquier momento la puede dejar planta por otra y ella va a renunciar a lo más grande que te da la vida, la posibilidad de engendrar otra vida. Orual hay que hacer algo.
-Por eso te he llamado, tu eres enfermera, a ti te puede escuchar, a mi no creo que lo haga.

Entonces me miró como sólo ella sabía hacerlo, con una sonrisa de oreja a oreja. No sabía que te preocupara tanto la vida de ese niño, no hay mucha gente en contra del aborto. Al contrario, se ve como la mejor solución a un pequeño accidente. La gente no se da cuenta que ahí hay un niño, solo lo ven como algo que nos estorba. Lo peor es que la mujer carga con la culpa del aborto, el hombre no pare, el hombre no siente el niño dentro y el hombre no aborta, pero es él el que impone la tesitura o él o yo, que egoismo.
Lo dijo escupiendo las palabras, y tenía razón, que egoismo, que brutalidad, pero por desgracia era una práctica muy habitual. ¿ Qué vamos hacer?

- Habría que hablar con Araceli y explicarle bien lo que va hacer, los riesgos incluso a los que ella misma se somete, las secuelas que le van a quedar, y habría que intentar hablar con el novio. Si quieres yo puedo hablar con él, una vez hayamos convencido a Araceli.

Yo no podía dejar de mirarla, de oirla, de su coraje para enfrentarse con ese problema, no le importaba enfrentarse a un novio egoista que seguramente no querría ni hablar con ella, que seguramente le contestaría con cuatro frescas. Pero Nuria era así no le importaba lo que otros dijeran si lo que había que hacer era lo justo. Aunque lo justo le acarrease problemas, crearse enemigos...
Yo conseguí que Araceli accediera a hablar con ella, y Nuria le mostró datos médicos reales sobre el aborto, y la tenía casi convencida, pero Araceli amaba a su novio y aquel niño le iba a robar el amor del hombre que amaba y además si decidía tenerlo le iba a tener que cuidar y le recordaría siempre al padre le abandonó y el amor perdido.

Por fín un día conseguimos que el novio hablara con Nuria. Solos ellos dos, no se si fueron sus palabras o los rezos, porque después me confesó que había rezado y echo rezar a mucha gente, pero lo cierto es que el novio de Araceli cambió de opinión, nadie le había explicado como era realmente un aborto. Todavía recuerdo una de las ecografías a las que pude asistir, yo iba a ser junto con Nuria el padrino del niño pues gracias a nosotros el niño vendría al mundo. Y más emocionante fue ver aquellas manitas y la carita del pequeño Daniel el día que nació. Creo que fue lo mejor que he hecho en mi vida.

Sunday, November 05, 2006

EL CAPITAN

Los días se fueron sucediendo y las noches negras y largas se iban deslizando poco a poco y Pilarcica se convirtió en un alma en pena, que como un fantasma se deslizaba por la casa. Silenciosa, corvada, pálida y triste. Ella que había sido la alegría de la casa. Ay el amor, que malas pasadas no juegan el amor y el destino cuando se empeñan en separar a los amantes. Pilarcica sabía que rezar por un milagro era inutil pero la esperanza nunca se pierde, aunque a los que se traga el mar nunca se les vuelve a ver. Pero Dios oyó los ruegos y las oraciones y quiso que un día sonara el tiembre de la casa y apareciera el capitán. Pobre Pilarcica casi se muere del susto. Nadie se lo esperaba, habían pasado ya meses, pero a veces los milagros existen. El capitán y otro grupo de marineros habían sido recogidos por un mercante que se dirigía a Dublín. Aquel invierno fue recio en galernas y hasta que no pasaron los fríos no habían podido regresar. Y nadie se había enterado de que estaban a salvo. La alegría fue inmensa en el pueblo, en el muelle, en la casa de abastos, y en el mercado central las pescaderas cantaban su mercancía con otra alegría, otro tono de voz. La dueña de la casa vio como Pilarcica recuperaba su alegría, su color de cara y al cabo de un tiempo descubrió que el capitán también sentía algo por Pilarcica y se apresuró hacer de casamentera. Pero hay veces en que sería mejor dejar hacer al mar y al destino y no forzar a Dios a conceder milagros. Durante un tiempo Pilarcica y el capitán fueron muy felices. Pero el capitán tenía un vicio, la bebida, y la convivencia se fue deteriorando, pero Pilarcica lo soportaba gracias a las largas temporadas que el capitán pasaba fuera. Pero un día ocurrió algo, después de un viaje a las indias el capitán perdió su permiso para pilotar, las malas lenguas dijeron que en el transcurso de una pelea había matado a un marinero, otros decían que una noche que estaba borracho había estado a punto de estrellar el barco contra un arrecife, otros que estuvo a punto de enquillar en un banco de arena, y otros contaban otras historias. Fueran o no fueran cierta las historias, la verdad fue que el capitán no pudo volver a subir a un barco y como todo marinero ansiaba su mar por encima de todo y enloqueció. Cuando Dña. Pilar me contó la historia no pude de por menos sentir lástima por ella, pero ella que parecía que pudiera leer mi alma me dijo " no te preocupes rapaz, la vida es así hay veces en que nos empeñamos en algo y ese algo no es bueno para nosotros. A veces es mejor dejar hacer a Dios y no entrometernos en sus designios, el escuchó mis ruegos porque yo rece mucho y la oración es tan poderosa que cambia el destino de un hombre, la oración puede hacer cambiar el deseo de Dios"

Pero, objete yo, porque si Dios sabía que el capitán te iba a dar tan mala vida porque consintió en que el no muriera, por que le salvó la vida.

Ella me miró con sus ojos jovenes aún y me dijo, bueno a veces Dios nos concede los favores aunque no debería porque insistimos, por que somos sus hijos y nos ama y cede ante nuestra insistencia.

Entonces no es bueno rezar, le respondí, porque si nos concede lo que no es bueno para nosotros rezar es malo.

Bueno tampoco fue malo, gracias a mi capitán yo tengo una casa, unos recuerdos, una pensión. Hubo cosas duras, pero también fui muy feliz. En realidad la culpa de mi desdicha no la tuvo Dios, la tuvo mi capitán que se aficcionó a la bebida, y la bebida es una amiga que pasa factura. Dios no quiso que mi capitán bebiera y me hiciera daño eso lo quiso mi capitán que prefirió su bebida a mi. Tal vez mi rezos le dieron una segunda oportunidad a mi capitán pero él no la supo aprovechar. Dios no es cruel ni malvado, lo somos los hombres que nos empeñamos en no seguir sus caminos y preferimos los nuestros.
No estaba de acuerdo. Dios no tenía corazón por permitir tanto mal, por conceder algo que iba a producir dolor, por dejar que la gente buena sufriera y los malos se salieran con la suya. No definitivamente Dios no era bueno. Aunque para Dña. Pilar y para Nuria Dios era bueno y bondadoso, y una duda me atenazaba el corazón porque no era posible que Nuria estuviese tan equivocada respecto a todo. Si ella era como era, buena, bondadosa, alegre, lo era porque creía, esa era su fuerza y yo deseaba una respuesta al sin sentido de la vida, de la muerte y del dolor. Para que vivía el hombre, solo para acabar siendo un puñado de polvo, que sentido tenía esta vida con todas sus injusticias, si luego no había nada, porque ser bueno, porque ser justo, porque no preocuparse sólo por obtener lo mejor de la vida a costa de lo que sea, porque hay que respetar al otro, si solo existe esta vida, porque no disfrutar en ella lo más que se puede sin limites de ningún tipo, que más da los demás sus dolores, su pobreza, su tristeza, su enfermedad. Y si eso era así porque iba yo a cuidar a una anciana que no era nada mío, hasta haberla hecho parte de mi, y por que si eso era así cuando hacía el bien a alguien me sentía mejor, más feliz.

Tuesday, October 31, 2006

DÑA PILAR

Las tardes de los sábados tenían un nombre Dña. Pilar, la encantadora anciana a la que iba a visitar. La vida había sido dura y no le había tratado demasiado bien, según mi parecer, aunque ella no lo veía así. Ahora vivía medio en la pobreza con una pensión ridícula como suele pasar con la gente mayor. Postrada por el dolor de una artritis crónica, que le impedía caminar y moverse. Necesitaba de terceras personas para su vida cotidiana. Si, lo reconozco, cuando empecé a visitar a Dña Pilar lo hacía solo por el interes de estar con Nuria, pero poco a poco aquella anciana se fue ganando mi corazón. No me importaba que me contara las misma batallas un par de veces al mes, o que me regañara como su fuera su nieto y se metiera con mi aspecto, mi pelo, mis pantalones rotos, mi ropa. En el fondo me gustaba tener a alguien que me quisiera y me necesitara, que me recordara a la abuela que no tuve. Me hacía sentirme útil.
Aquel día Nuria no vino, después de la lluvia se había resfriado y estaba en la cama con fiebre. En principio lo que se presentaba como un día cualquiera se convirtió en una tarde especial. Recuerdo que el día era soleado y aunque era otoño todavía el sol calentaba así que decidimos salir a pasear, y acerque a mi ancianita adorable al muelle, porque a ella también le gustaba mirar el mar. Entonces me contó una extraña historia. Ella se habia quedado huérfana muy joven, siendo la mayor de 6 hermanos, por lo que entró a trabajar como doncella en una casa de gente de alta sociedad. La trataban muy bien, la pagaban bien y con ese dinero podia mantener a sus hermanos, que hasta pudieron ir a la escuela y tener unos estudios. Un día se presentó en la casa un amigo del matrimonio, un marino, capitán de un barco que hacía el pasaje a las indias llevando carbón. En cuanto lo vio con su uniforme y tal alto, se enamoró perdidamente de él. Pero ella era una simple doncella y él el capitán de un navio. Era un amor imposible. El capitán era amable con ella y cada vez que visitaba la casa le solía traer alguna golosina o algún recuerdo de sus viajes. Eran pequeños regalos que para ella significaban un mundo. Nadie de la familia se había percatado de su amor por el capitán, ella siempre que venía disimulaba lo más que podía, intentaba estar en la cocina todo el tiempo y procuraba ser tosca y poco refinada. No quería que nadie se enterara de ese amor imposible. La señora de la casa se asombraba de que le cambiara el carácter de esa manera y solía decirle a capitán, pero si Pilarcica nunca es así, siempre esta sonriendo y cantando. Y pilarcica creía que tenía bien guardado su secreto, pero un día de invierno se levantó una galerna. Las olas rugían, y el mar embravecido parecía que quería comerse la tierra, el barco de su capitan estaba por llegar por esas fechas, pero con ese mar ningún barco sobreviviría. Su esperanza es que hubiera anclado en otro puerto, y la pobre Pilarcica se pasó varios días en vela rezando con su rosario entre las manos, sin parar de pasar las cuentas. Y preguntando al pescadero y las demas personas de la plaza si se sabían algo de los barcos que tenían que atracar. Entonces la dueña de la casa se dio cuenta de que algo pasaba, todo el mundo estaba preocupado por lo que pudiera pasar con los barcos pero Pilarcica había dejado hasta de comer, y se la notaba excesivamente preocupada. Una noche mientras estaban ama y criada a la luz de la chimenea estaban pasando la tarde oyendo la radionovela de la época, oyeron noticias que anunciaban el hundimiento de un navio procedente de las indias. La tormenta era tan fuerte que impidió oir con claridad el nombre del navio pero no importaba demasiado, muy pocos navios hacian la ruta de las indias y Pilarcica noto que le faltaba el aire y que todo le daba vueltas y se volvía oscuro y negro. Cuando despertó se encontró recostada y con el ama de la casa a su lado. Pilarcica se levantó muy apurada por la situación, no pasa nada mujer quedate en la cama todo lo que necesites. No se que me paso señora, intentó escusarse, pero para entonces la señora de la casa había atado sus cabos. Y le dijo Pilarcica estate tranquila seguro que Dios ha protegido al capitán. Paso aquel día y el siguiente y no se tenía noticias ni del naufragio ni de los posibles supervivientes si es que los había habido. Por fín a los tres días el práctico del puerto pudo anunciar que había habido 5 supervivientes y que el resto de la tripulación estaba desaparecida, sólo había sido posible rescatar un cuerpo sin vida. Pilarcica corrió al tablón de la lonja a ver los nombres de los supervivientes, pero allí no estaba el nombre del capitán. Era lógico, el capitán es el último que abandona el barco, se habría quedado al pie de timón, aguantando hasta el final el embite de las olas que arrasaban la cubierta y se llevaban todo a su paso. Con el corazón destrozado volvió a la casa y durante un tiempo dejo de reir y de cantar y su corazón se volvió lleno de penas y tristezas.

Sunday, October 08, 2006

LA TORMENTA

Creo que nunca podré olvidar aquella noche. Volvíamos de estar con Dña. Pilar, el otoño ya se había instalado, dejando un aire algo más fresco y los árboles de color miel. Había anochecido. Nuria y yo volvíamos hablando de distintas cosas, no las recuerdo con claridad. De pronto se formó una tormenta con grandes gotas. Echamos a correr buscando un lugar donde protegernos. Llovía tan fuerte que en apenas cinco minutos estabamos empapados. Por fin llegamos a los soportales de una plaza donde nos pudimos refugiar.

- Mira que pintas. Dijo, mientrás se reía a grandes carcajadas. El agua le resvalaba por el cabello, y las gotas habían salpicado su cara. Estaba preciosa.
- Debo estar horrible, no crees. Siempre que llueve los hombres estais simplemente mojados, nosotras estamos echas un horror, con el rimel corrido, el pelo mojado y toda la ropa pegada al cuerpo. Menos mal que llevaba un jersey, sino seguro que mi blusa estaría ahora toda transparente, menudo espectáculo. Y volvió reirse. Con esa risa que tanto me gustaba.
Entonces, no sé ni como sucedió, le retiré un mechón de pelo que estaba pegado junto a su mejilla y delicadamente se lo coloqué detrás de la oreja. Fue un impulso, ni siquiera lo pensé, estaba tan guapa con el pelo mojado. Y en el instante que toqué su mejilla sentí como si su cara se recostara contra mi palma. Fueron decimas de segundo o tal vez fue solo mi imaginación y no hubo ese leve roce. Pero los ojos de Nuria se bajaron hasta el suelo y su risa cesó y sus mejillas se sonrojaron. Y yo rápidamente retiré mi mano de su cabello, como si un rayo me hubiese recorrido de arriba a bajo. No había sido mi intención molestarla, ni hacerla sentir incómoda, fue un impulso, pero tal vez mi impulso había sido demasiado atrevido.

- Se hace tarde, será mejor que nos demos prisa por llegar a casa. Dijo, y echo a correr en medio de la lluvia, abrazándose contra su jersey mojado.

Por unos instantes no la seguí, me quedé alli parado, viéndola correr. Y me pareció un pajarillo al que proteger. Parecía tan inocente, tan frágil, tan pura.

Cuando pude reaccionar corrí trás ella, me puse a su altura y ya no dije nada hasta que llegamos a su casa. Antes de entrar en el portal solo me dijo buenas noches y a penas volteo su cabeza para mirarme.

Otra vez la lluvia, la misma lluvia que me había hecho subir en su coche, que me había permitido tocar su mano. Pero esta vez junto a la alegría que sentía como la de aquel día, también tenía miedo, miedo a que con mi caricia ella hubiera podido leer todo lo que había en mi corazón. Por qué en realidad si hubiese podido no solamente la habría colocado el pelo mojado, la habría besado y la habría secado las gotas de lluvia con mis besos. La amaba, no lo podía negar, y aquel leve roce de su cara contra mi mano me bastaba para ser el hombre más feliz del mundo.

Friday, October 06, 2006

VOLUNTARIO

Es una palabra que suena bien, es progre, esta de moda. Pero ser voluntario no es una corriente o un movimiento, un voluntario no es alguien que da su tiempo por ayudar a los demás. Es algo más, un voluntario es alguien que hace algo para que este mundo sea mejor, mas justo, más humano, más feliz.

Reconozco que hasta que no conocí a Nuria, la palabra los demás tenía un significado muy reducido, los demás hasta entonces sólo habían sido mis amigos. Los pobres o los necesitados no entraban en mi campo de visión. No los veía, y como dice el refran ojos que no ven corazón que no siente. Pero cuando empecé a preocuparme de mi sobrino me dí cuenta de que había unos otros que también necesitaban ayuda. Nuria me abrió aún más los ojos. Recuerdo que al principio cuando me pidió ayuda yo sólo le dí dinero. Era lo más fácil, no implicaba nada personal, ni de tiempo, ni de gustos, además daba del dinero que me sobraba así que tampoco era demasiado costoso. Pero un día me pidió que le acompañara a atender a una señora mayor. Vivía sola y necesitaba de alguien que le hiciera la compra, le limpiara la casa, estuviera con ella un rato, la aseara. Durante la semana iban las asistentes sociales del ayuntamiento pero el fin de semana estaba sola. Reconozco que fui más por que era una oportunidad de estar con Nuria que porque me apeteciera cuidar de una anciana, que me imaginaba vieja y sucia. Pero la señora Pilar era una anciana encantadora. Era divertida y amable. Yo estaba un poco cohibido cuando entre en la casa, pero esta aunque era pobre estaba limpia. Porque como ella misma decía, ser pobre no significa ser un cochino. Y reconozco que poco a poco aquella encantadora ancianita se hizo conmigo, le caí en gracia y ella a mi también me cayo bien. Yo no había conocido a mis abuelos y supongo que ella llenó un poco aquel vacio. Era una mujer muy cantarina y le encantaban los chismes. Yo solía hablar con ella mientras Nuria hacía la compra y arreglaba la casa.
-Es muy buena Nuria ¿verdad? De todas las personas que vienen a cuidarme es a la que más quiero, siempre tan alegre, tan amable. Nunca pone mala cara. Tienes suerte de tener una novia así.
Yo intentaba explicarle que yo no era su novio, pero la señora Pilar no tenía muy bien la cabeza y se le olvidaban las cosas,

!ah no eres su novio¡ pues deberías ser su novio. No encontraras a otra chica así ni en mil años.
No hacía falta que intentase persuadirme de que Nuria era excepcional, estaba convencido de eso hacía mucho tiempo, igual que había aceptado la idea de que tenerla a Nuria como amiga era una gran suerte.
A veces se daban situaciones cómicas como cuando la señora Pilar le decía a Nuria dile a tu novio que me traiga esto, o aquello, o sois una pareja de novios perfecta.
Nuria se sonreía y no intentaba contradecir a la anciana, que más daba, si ella feliz pensando que somos novios dejala que lo diga, no hace mal a nadie. Si a ti no te importa.
Yo entonces me quedaba callado, porque temía que si abría los labios estos me traicionaran.
Aquellas tardes de fin de semana me enseñaron que es más importante dar amor que recibirlo y que uno es más feliz cuando dedica algo de su tiempo a los demás. Nunca agradeceré a Nuria lo suficiente por enseñarme lo que es la felicidad. Es una lástima que haya tanta gente que busque ser feliz sólo pensando en si mismo y no se den cuenta que la felicidad es un regalo que se siente dentro en el corazón pero que se encuentra dando ese corazón.

Tuesday, October 03, 2006

MEXICO

Nuria había vuelto muy cambiada después de su estancia en México, era la misma pero no igual. Ahora desprendía una luz distinta, el mes y medio que había pasado allí la habían marcado. Mi amigo Marcos se sentía a veces intimidado por aquella bondad y a la vez tenía envidia de que ella fuera capaz de desprenderse de si misma para darse a los demás, tenía envidia de esa bondad que repartía a manos llenas sin pensar en ella.
Ya no es la misma Orual, ahora la noto lejos de mí. Como si ya no me perteneciera. Como si los demás estuviesen antes, si vamos por la calle y hay un pobre pidiendo es incapaz de pasar y no darle. Si salimos a comer mira el precio de las cosas y elige lo más barato, me dice que derrocho el dinero que no valoro lo que tengo, sólo porque he cambiado de móvil en un año. Se ha vuelto un poco tacaña.

No podía oir lo que Marcos me contaba, no me daba la impresión de que Nuria fuera una tacaña. Simplemente había vivido con gente que tenían menos de 1 dolar al día para sobrevivir y veía que nosotros los europeos derrochabamos a manos llenas, que la pobreza no nos preocupaba, que gastabamos en cosas que no necesitabamos. Ella quería un mundo mejor, más justo y no veía necesarios tantos gastos inútiles, pero Marcos no estaba dispuesto a renunciar a sus pinchos, sus tapas, sus salidas nocturas o la buena vida. Y Nuria no podía entender como se podía vivir sin ver el dolor ajeno. Intentaba hacer ver a mi amigo que le seguía queriendo pero que los más desfavorecidos existían y no podían vivir al margen. Y Marcos empezó a tener celos de los otros a los que ella también dedicaba su tiempo, en realidad yo creo que más que celos era que Nuria era su pepito grillo particular, pero en vez de ser una conciencia a la que no se escucha o se hace callar, ella estaba delante y le recriminaba y él no tenía argumentos, ella lo desarmaba pero el no estaba dispuesto a ser vencido, a ceder, a darse a los demás.

A mi sin embargo me ganó para la causa y reconozco que en más de una ocasión le dí dinero para que lo enviara al proyecto para el que había colaborado. Poco a poco volvimos hablar, ahora teníamos un tema en común, o una causa en común en la que ni yo ni ella era lo más importante, ahora lo más importante eran los desfavorecidos. Y me dí cuenta que ahora que pensaba más en los demás era más feliz. Marcos no estaba por la labor de dar más de su tiempo o de su dinero y creo que eso fue lo que hizo que las cosas entre ellos empezaran a cambiar sin que yo me percatara de ello.

Saturday, September 30, 2006

DOBLES LLAVES

Esa misma tarde decidí llamarle, sabía que iría al café Vienés como siempre pero quería hablar con ella. La había dejado de hablar sin darle explicaciones, y aunque ahora tampoco las iba a dar, había sido un tonto por dejar que mis sentimientos se interpusieran entre una maravillosa mujer a la que merecía la pena tener como amiga y mi ego dolorido por no haber sido el elegido de su corazón. Sólo porque no podía conquistarla, sólo porque mi amor no era correspondido, que egoista y soberbio había sido, que tonto.

Y nos volvimos a ver incluido Marcos, al menos la primera vez que volvía verla no quería que fuera totalmente a solas, porque ahora sólo buscaba ser su amigo otra vez, y ahora Marcos era el dueño de sus secretos. Volver a recuperar una amistad perdida no es difícil. Sólo hay que saber dar los pasos adecuados, los pasos son lentos, no se puede ir prisa, hay que dejar que las heridas cicatricen, que se cierren los resquemores si es que los hubo. Pero sobre todo hay que tomar la iniciativa de volver. Ella nunca me dijo si mi modo de tratala le había herido, pero yo no me había portado muy bien con ella y se debío sentir dolida, era tan sensible para las muestras de cariño. Aquella tarde volví a reir como hacía mucho tiempo que no lo hacía, contando tonterías, y sobre todo mil anecdotas de mi sobrino o todo lo que había aprendido a su lado, su visión de la vida más clara, más sincera, más fiel. Y fue maravilloso que todo volviera a ser más o menos como había sido antes. Y yo me dí cuenta de la estupidez que es perder a un amigo. De la tonteria del todo o nada, de la bobada del no ceder, del que sea ella la que de el primer paso, el machismo y la soberbia son un coctel molotov demasiado explosivo y destructivo. La amistad es como una caja llena de tesoros sólo tiene una clave para abrirse que tiene doble llave, y necesita de las dos llaves para abrirse y cada llave esta en manos de una persona, y las dos llaves deben entrar en la cerradura, si sólo uno mete la llave aquello no se abrirá jamás. Sabía que Nuria volvería a meter la llave en la cerradura si yo también me arriesgaba y volvía a meterla. Y no quería perderme los tesoros que su amistad sincera me ofrecía. No era vivir de migajas o de pálidos restos de amor, no, era vivir algo tan real e intenso como era una amistad desinteresada. Yo la había defraudado pero ella estaba dispuesta a volver a ser mi amiga. Y metí la llave en la cerradura y como la cueva de Ali Baba encontre tesoros maravillosos.

REENCUENTRO

Gran parte de aquel verano me la había pasado ayudando a mi sobrino con sus estudios, pero no fue un verano de paz y tranquilidad, dentro de mi todavía existía una lucha interior. Sabía por Marcos que su relación con Nuria iba viento en popa, pero no podía evitar seguir pensando en ella de vez en cuando. Sólo de vez en cuando, porque me había hecho el firme propósito de no dejarme arrastrar por aquel amor imposible que sólo me traía zozobras y sinsabores. Aunque sabía que no podía esconderme para siempre, y que en cuanto pasara el verano y volvieron las competiciones de futbol nos volveríamos a encontrar. Sólo espera que para aquel entonces mi corazón ya se hubiese hecho a la idea de que ella no era para mi. Y llegó el día de reencuentro. No recuerdo el partido en si, sólo que había llevado a mi sobrino conmigo. Desde aquel verano se había convertido en mi pequeña remora, estaba pegado a mi de tal manera que era como una extensión de mi. Una pequeña extensión en la que me veía completamente reflejado. Había pasado a ocupar un lugar entre los dioses y los heróes de mi sobrino, y no podía defraudarle aunque en el futbol no era lo mejor de lo mejor. Creo que jugamos bien incluso tengo el leve recuerdo de que salimos victoriosos. Pero si algo no se me podrá olvidar era como le brillaban a mi sobrino los ojos, la emoción de ir al partido, sus gritos. Estaba tan feliz, que se me contagió enseguida su entusiasmo, su energía, su ilusión. Y cuando terminamos el partido su abrazo de felicidad. Yo a mi vez lo abrace con fuerzas, era realmente fantástico sentirse querido por ese amor limpio, sin interes. Y así estaba abrazando a mi sobrino, riendo a madíbula batiente cuando mis oidos oyeron el dulce eco de una voz que conocía bien, y que pronunciaba mi nombre con un acento, de un modo que me hizo estremecer. Me volví y me encontre con ella. Nos saludamos y enseguida reconoció a mi sobrino, y yo pase a un segundo plano porque enseguida le hizo preguntas y cosquillas y demás carantoñas de las que hacen las mujeres, y que tanto parece que les gusta a los niños porque enseguida mi sobrino se fue con ella. Y allí me quede yo embobado mirándola, y supe que jamás podría olvidarla, que por más que luchara contra mi corazón, este era suyo para siempre. Pero aunque así fuera no estaba dispuesto a sufrir. Ella era feliz y si yo la amaba debía desear que también lo fuera. Se que después hablamos del verano, ella había estado en México ayudando a un proyecto social. Y yo le conté de mis clases de apoyo.
Me ha encantado volver a verte- me dijo y esas palabras sonaron a gloria para mis oidos. Era un tonto porque había renunciado a su amistad, por qué había dejado de llamarla, por qué no había respondido a sus llamadas, por qué no había dado aquel paso. Había perdido una amistad verdadera y sincera, y al menos eso estaba dispuesto a recuperarlo. A veces perdemos a los amigos por tonterías y un mundo sin amigos es un lugar maldito.

Sunday, September 17, 2006

UN ABRAZO

Cuando comence las clases de apoyo a mi sobrino no pense que iba aprender tanto de la vida y que mis propios puntos de vista sobre algunos temas iban a modificarse. Mi sobrino había suspendido no porque fuera un vago, sino porque el divorcio de sus padres le había afectado tanto psiquicamente que no era capaz de concentrarse, ni encontrar ningún aliciente en los estudios. En realidad la vida se le había vuelto insoportable y su joven corazón no estaba preparado para ese dolor. Siempre pensé que lo peor que le podía pasar a un niño era quedarse huerfano, perder a un padre es terrible, pero para los niños siempre existe el cielo, se ha ido pero sigue ahí y desde ahí te mira y te cuida. Pero un divorcio es un golpe brutal. Tu padre no ha muerto, simplemente ha preferido a otra mujer, por encima de sus propia sangre, y hasta prefiere a otros hijos que a los que ya tenía. Y eso es incomprensible para un niño. Y debo de confesar que para un adulto debería serlo también. Para un niño los padres son sus heroes, todo lo pueden, podrían salvar al mundo. De hecho un padre es capaz de solucionar las grandes tragedias que se dan en la vida de un niño. Son capaces de recomponer un coche que se ha estropeado, aunque en realidad lo que pasa es que no tiene pilar. O es capaz de hacerte el mejor regalo del mundo llevandote a ver el partido de tu equipo favorito. Hacen que tu mundo trasncurra tranquilo, sin sobresaltos, sin cambios, seguro. Pero cuando un padre te abandona, porque dice que ya no quiere a tu madre, pero en el fondo ya no quiere nada mas que a si mismo y a su cartera ( hay que procurar no pasar la pensión) eso ya no se puede comprender con la mentalidad de un niño. Siempre pensé que el divorcio era una buena cosa, pero viendo como sufre mi sobrino ya no lo creo tanto. Creo que el divorcio permite que un hombre o una mujer, porque de todo hay, se desentienda de sus responsabilidades mas importantes, como son los hijos, simplemente porque otra buena tía se cruzo por su camino. Seamos sinceros hay pocos padres que se divorcien y cuplan con sus obligaciones, o al menos no es lo que yo he vivido. El divorcio destrozó a dos de los seres mas queridos para mi. Mi hermana y mi sobrino. Mi hermana quedó tan hundida que durante un tiempo se preocupó solamente por si misma, dandose vueltas a lo desgraciada que era porque su marido se había largo por otra, y así se olvidó, sin querer, de curar las heridas de su hijo. Mi sobrino dejo de ser un chico dulce y divertido, y pasó a ser un niño triste, distraido y madurar demasiado deprisa. Viendo a su madre no era capaz de mostrar su propio dolor, para no apenarle más, y se fue tragando poco a poco su dolor. Las clases de apoyo fueron en parte su salvación, pues en mi encontró a otro heróe en quien confiar, pudo volver a recuperar sus sueños. Y además empezó abrirse y soltar todo lo que tenía dentro. Por que yo poco a poco fui sustiyudendo la figura de ese padre que ya no estaba, yo era su referencia masculina. Aunque nunca lo sustituí del todo. Su mamá era buena, pero era mujer, aunque no lo dijera así. Nunca podré olvidar una tarde en que estabamos repasando unos problemas de matemáticas y me dijo " tío ¿por qué papá ya no me quiere? ¿ Qué he hecho mal? ¿ Se ha ido por mi culpa, por que no me admitieron en el equipo de basket? Me quede mirandole. Como explicarle que no era su culpa, que simplemente hay personas que se olvidan de las palabras dadas, de los compromisos adquiridos y de amar a los demás para amarse solo a si mismos por encima de cualquier cosa. Y como contarle todo eso sin hablarle mal de su padre, al que yo habría partido la cara de buena gana. No recuerdo que le dije, solo se que cuando se convenció de que el no tenía la culpa, me abrazo. Como nunca nadie lo había hecho antes, con tanta fuerza y cariño. Y yo me abrece a él, porque no había perdido todavía la inocencia, por que a pesar de todo el dolor no había perdido la capacidad de sonreir. Así nos quedamos abrazados durante un buen tiempo. Nunca olvidaré aquel abrazo.

Friday, September 08, 2006

CLASES DE APOYO/ SUPPORT CLASSES

Había decidido cambiar mi vida. Dejar de pensar tanto en mi y mis problemas. La vida siempre nos da nuevas oportunidades pero estamos tan pendientes de nosotros mismos que no las vemos. La solución siempre esta en pensar en los demás. Yo tenía mi oportunidad delante de mis narices, mi sobrino era mi solución. Despues del accidente todo había ido muy bien, pero mi sobrino habia perdido días de clase, la recuperación fue lenta y todo esto unido a la separación de sus padres hizo que sus notas fueran realmente malas. Un día mi hermana se presentó en casa de mis padres realmente enfadada, a pesar de las clases de apoyo, de los profesores privados mi sobrino había suspendido casi todas las asignaturas, no quería estudiar y no sabía que hacer con él. Nano entró en mi habitación.
Tío tienes que hacer algo mamá me quiere quitar de los boyscauts porque dice que mis notas han sido muy malas.
Me lo quedé mirando. Hasta entonces había estado tan preocupado en mis propios problemas que no había pensado en lo que había tenido que sufrir mi sobrino y mi hermana. Solo había pensado en mi sufrimiento pero y el de ellos. Mire a Nano y le dije que no se preocupara que iba hablar con mi hermana. Entré en el salón y hable con mi hermana, me ha dicho Nano que no le dejas volver a los boyscauts porque ha sacado malas notas. Bueno yo puedo darle clases de apoyo durante el verano seguro que recupera las asignaturas. Y si aprueba tu le dejas seguir en los boyscauts. Mi hermana me miró incredula, nunca hasta ahora le había ofrecido mi ayuda directamente, si que me había hecho cargo de Nano, para llevarlo algún partido de futboll o para ir alguna excursion, pero dedicarle mi tiempo libre para enseñar, no se lo creía. Siempre me había tenido por un egoista, un caradura que solo pensaba en ligar. Ella aceptó encantada, mi sobrino me dio un gran abrazo y aquel verano deje de tener tiempo libre para pensar solo en mi. Y descubrí que la mejor medicina es dedicar mi tiempo a los demas. Si todos dedicasemos un poco de nuestro tiempo a los demás, a los mas necesitados, descubririamos un gran tesoro de felicidad.

I Had decided changing my life. To leave of thinking only in my problems. The life always brings us new opportunities but most of the time we are too busy thinking about ourselves that we dont see them. One of the solutions is thinking of the others. My opportunity of being better was infront of me, My neuphew was my solution. Afther the accident every thing was succefull, but he had lost classes and he lost the course at the school. One day my sister came home. She was in bad humor because my nefew had fail in all his exams. She had put him particular proffesors but he didnt want to study, and she was desseperated.
Nano came into muy room, and said to me, Uncle, Uncle you must help me, mummy want to take out of the boyscauts because i had faild all the exams. I saw him. Until them, i never take care of how much my sister and her son had suffered. I had been thinking only about me and my pain, but what about their. I Saw to Nano and i tell me that i had the solution, give it to me, take care i will help you. And i went to speak with my sister. I went into the salon and i speak to her, i offer me to give him classes during the summer, sure that Nano will pass their exams and you can leave him going to the boyscauts. My sister always thought that i wass a parasit, a goog for nothing, a men that only thought about himself, she thought that i was crazy, but smiled, and Nano too. He gave me a great hugh, and that summer i discovered that all the personals problems dissapears when you spent your time helping the others.

Sunday, August 27, 2006

EGOISTA

Una noche salí con un grupo de gente del trabajo, había bebido un poco más de la cuenta, pero sin perder la noción de quien era, sólo lo suficiente como para que reirme fuera más fácil y para que un estado de felicidad ficticia me embargara. Allí estaba yo tratando de ligar con una preciosidad de ojos profundos y sonrisa encantadora cuando apareció Marcos. Por un instante el corazón se paró esperando ver a Nuria, pero había venido solo. No quería que me viera, Marcos y Nuria me habían llamado por telefono varias veces, pero yo había decidido romper cualquier vínculo que me pudiera recordar a Nuria, y había encontrado las escusas perfectas para no quedar con ellos. Así que intenté salir del local dejando a la chica plantada, pero está se enfadó y armó algo de revuelo y Marcos me vió. Ya no tenía escapatoria. Se acercó a mi y me dió un fuerte abrazo, palmeandome con fuerza en la espalda y me alegré de que siguiera tratándome como antes, como siempre. Salimos a la calle y me obligó a caminar durante un buen rato para despejarme y que se me pasaran un poco los efectos del alcohol. Llegamos andando hasta el paseo marítimo. Entonces me preguntó

-Tío que te pasa, has dejado el futbol, ya no sales con nosotros, no hay manera de quedar contigo por que te pasas todo el día trabajando, aunque bueno al menos no has perdido tus facultades para ligarte a una chica guapa. Venga en serio ¿qué te pasa?

-No me pasa nada, simplemente estoy más ocupado sin más.

- Oye no me baciles, te conozco y a ti te pasa algo.

¿ Cómo contar a mi mejor amigo que estaba enamorado de su novia? No podía y me limité a decir, di lo que quieras en serio no sucede nada.

-Orual venga, somos amigos, a mi puedes decirme lo que sea, no se lo voy a contar a nadie, no confias en mi.

-Estoy bien no seas pesado.

-No tu no estas bien, y a mi no me vengas con rollos, algo te pasa, no sé que es, pero deber ser muy grave para que no me lo cuentes a mi que soy tu mejor amigo. Venga dime ya lo que es, para eso somos amigos ¿no? Hasta Nuria está preocupada por tí.

En cuanto oí el nombre de Nuria giré la cabeza y miré a mi amigo, temí que con aquel gestó repentino y brusco el descubriera la realidad, pero Marcos no reparó, y entonces le dije, -dile que estoy bien, que no me pasa nada-.

-Venga ya tío, antes quedabaís mucho para hablar y ahora ni respondes a sus llamadas.

-Bueno antes quedabamos más porque yo tenía más tiempo. ( y porque no salía contigo) pensé para mis adentros.

Mi amigo vio que no iba a sonsacarme nada así que no siguió preguntando. Me acompañó andando hasta casa y allí nos despedimos. ¿ Por qué mi mejor amigo tenía que ser el causante de mi dolor? Me eché en la cama e intenté conciliar el sueño pero no lo conseguía. Entoncés una voz interior comenzó a hablarme, una voz que me esclareció lo que realmente me estaba pasando.

Egoista, eres un egoista, sólo buscas tu propia felicidad, sólo estas pendiente de ti mismo, de tu corazón lastimado, de tu dolor, de tu sacrificio, de tu anhelo de amor, de tu felicidad echa pezados. Egoista, tú, tú, tú.

Aquella voz repetía esas ideas una y otra vez y decía la verdad. Desde que Nuria se había fijado en Marcos me había pasado todo el día compadecido de mi mismo, regodeandome en mi propio dolor, era como el perro que se lame sus heridas. Sólo pensaba en mi, en mi pobre corazón, era un egoista. No estaba en esa situación porque no pudiera vivir sin el amor de Nuria, estaba en esa situación porque me pasaba todo el día compadeciendome de mi mismo y sintiéndo lástima de mi mismo. Y decidí que ya era hora de dejar de pensar en mi mismo. Amaba a Nuria, cierto, pero que ella no me quisiera a mi no significaba el fin del mundo, no debía significar el fin del mundo. Muchos hombres en la historia habían sido rechazados y habían encontrado luego el amor, a mi podía pasarme lo mismo. Si conseguía dejar de pensar en mi mismo y en mi lastimado yo, tal vez lograría superar aquello. El amor no correspondido puede ser una prueba muy dura de sobrellevar, sobre todo si uno se centra en si mismo. La solución era más o menos fácil, dejaría de pensar tanto en mi y pensaría un poco más en los demás. Tal vez si salía de mi ostracismo entoncés quizás mi corazón dejaría de quejarse. Yo era el culpable de mi propio dolor, porque alimentaba el dolor de mi corazón con mis propios lamentos, y ya estaba bien de lamentaciones. Ya estaba bien de pensar tanto en Nuria. Ya estaba bien de centrarme tanto en mi. Entonces me dormí.

PERDIDO Y SOLO

Me había perdido en medio de la multitud. Había decidido seguir el consejo de Araceli y me aparté del grupo y del equipo de futbol. Lo curioso es que nadie sospechara que me pasaba, en realidad me preguntaba si mis amigos me conocían de verdad. No tenía a nadie a quien contar como me sentía, solo a Araceli, pero ella no había pasado por lo que estaba pasando yo y quería que alguien me dijera, te entiendo, sé como te sientes y sé que todo esto pasará. Pero no tenía a nadie, y me dí cuenta que en realidad sólo había una persona a la que me habría abierto por dentro y esa persona era justamente la menos indicada para aconsejarme, porque era la culpable de mi situación. Y me dí cuenta, de lo solo que se está cuando no se tienen amigos sinceros, de los de verdad, de los que te cuentan su vida y a los que puedes confiar la tuya. Muchas veces creemos que tenemos amigos porque hemos hecho muchas juergas juntos, o hemos comentado nuestros ligues o amores, o nos hemos reido, pero en realidad la mayoría de las veces estamos realmente solos, por que no tenemos alguién a quien poder contar nuestras miserias y que a pesar de eso nos quieran igual y sigan a nuestro lado. Que importante es tener una persona querida a la que le dejarías tu alma en sus manos porque en ellas estarías mas seguro y protegido que si la cuidaras tu mismo. Araceli era en parte esa amiga en quien confiar y seguí su consejo de alejarme de todo y de todos, de centrarme en el trabajo hasta la extenuación para llegar tan cansado a casa que ya no tuviera fuerzas ni para pensar. También fue ella la que me aconsejó que no dejara de salir y divertirme. Y no fue tan mal consejo.

Saturday, August 26, 2006

CONFIDENCIAS

Nuria comenzó abrirse conmigo como se abren las flores en la primavera. Pero cuando comienzan las confidencias también aparecen las verdades. Y entre esas verdades había una a la que temía, oir de sus labios que estaba enamorada de Marcos. Pero era el riesgo que había aceptado correr al haberme hecho el depositario de sus secretos. Aquella idea pendía sobre mi cabeza como la espada de Damocles y un día aquella espada cayó, hiriéndome en lo más profundo.

Realmente Nuria sentía algo por Marcos. Lo comentó con tanta naturalidad que mis oidos al principio no comprendieron el sentido de sus palabras.
" Creo que me estoy enamorando de Marcos, Orual" y yo me quede ahí mirándola sin poder decir nada. Ella entonces comenzó hacerme preguntas sobre él. Tenía miedo de equivocarse y quería conocer mejor a Marcos sus gustos, sus aficciones, sus hobbies. Aquellas conversaciones me parecían más una especie de interrogatorio de la Gestapo que una plática entre amigos. No es que usara métodos viles para sonsacarme información, o que con ella fuera hacer daño a Marcos; sino que cada vez que respondía a sus preguntas y ella descubría que la forma de ser de Marcos le daba seguridad, yo me sentía como un prisionero al que hubieran arrancado una información valiosa, por que sentía que iba traicinando poco a poco a mi propio corazón.

La gente normalmente se hace amiga y después se enamora, yo me había enamorado y después me había convertido en su mejor amigo. Era una paradoja, pero prefería ser su amigo a ser un desconocido al que no reconoces por la calle. Araceli me decía que esa relación me hacía daño y en parte tenía razón, pero al menos sabía que como amigo le era últil, y para aquel entonces había comprendido que el amor tenía una parte importante de dolor. Pero no era ningún santo y sufrir así, sin un futuro, sin una esperanza, no tenía sentido y empecé a desligarme de aquel sentimiento que más me hacía sufrir que ser feliz y comencé a salir con otras chicas, pero ninguna me llenaba. Buscaba en sus ojos los ojos de Nuria, en su sonrisa la sonrisa de Nuria. Buscaba a alguien que tuviera su modo de coger la taza entre las manos para calentarse, su gesto tan personal, como cuando se retiraba el flequillo de la cara, o se colocaba el mechón de pelo detrás de su oreja. Y si en el campo físico no paraba de hacer comparaciones en el personal era aún peor. Las chicas con las que salí en esos meses me parecían todas unas frívolas, una superficiales, unas mujeres vacias. Se entregaban a la primera, era tan fácil conquistarlas, era tan fácil conseguir sus labios en la primera cita, era tan fácil conseguir desvelar su interior. ¿Por qué aquellas mujeres se valoraban tan poco? ¿por qué se hacían respetar tan poco?¿ por qué se vendían por unos cuantos besos y abrazos? Y la pregunta más compleja de todas, por qué aquellas relaciones que antes me llenaban ya no me hacía feliz. Antes había mantenido aquel tipo de relaciones superficiales y había pensado que era un tío afortunado. Ahora que no buscaba aprovecharme de ellas, no buscaba jugar, sino que deseaba con todo mi corazón que surgiera el amor, solo me encontraba con mujeres que no tenían capacidad de amar y poco a poco me fuí perdiendo en el vacio existencial que me rodeaba, y ni siquiera Nuria conseguía sacarme de ese estado de pérdida en el que me encontraba. Me sentía como un naúfrago en medio de la tempestad. Y mientrás tanto Marcos y Nuria comenzaron a salir de una manera más o menos oficial, y se veía que Nuria estaba realmente enamorada. Le brillaban los ojos de una manera tan especial, que me era imposible resistirme a mirarla, porque su luz iluminaba por si sola toda la habitación, y cuando sus ojos se cruzaban con los míos, cuando me sonreía, entonces mi maremoto personal parecía calmarse aunque solo fuera por segundos. Y un día descubrí que mi soledad se debía a que ahora que ella tenía a Marcos ya no necesitaba confidente para sus secretos, pues estos era ahora propiedad de Marcos, y creo que por eso me sentía en parte tan perdido, ya no tenía el privilegio de las confidencias. No era el guardían de sus palabras. Perder el conocimiento de lo que albergaba en su alma me hizo sentirme como si estuviera muerto. Por que ya no tenía nada de su ser más íntimo y me perdí.

AGRACEDIMIENTO/ GRATITUDE

Quiero dar las gracias a todas las personas que durante este mes de inactividad han seguido entrando en mi foro y dejado comentarios, gracias.

I want to give the thanks to everyone who has come into my blogg during this last moth in witch i havent writte. Thanks to every anonimus persons who has give me their coments, im gladd that this webiste has liked to you. Tank you very much, your words of support are really nice and will keep going.

DANKEN¡¡¡

Monday, July 31, 2006

AVISO PARA NAVEGANTES

Gracias a todos los que visitan mi blogg.

En especial a Ulises, Lady Blue y Greta.

Volveré a la vuelta de vacaciones.

Sunday, July 30, 2006

AMISTAD

Aquellos días de hospital me acercaron a la persona de Nuria. Pude conocer mejor sus gustos y ví que increiblemente teníamos cosas en común. Pero también fueron días en los que ella pudo conocerme a mi. Y es curioso por que yo no estaba pasando uno de mis mejores momentos. Descubrimos que a los dos nos gustaba estar juntos y hablar. Aunque muchas veces acababa enfadado con ella. Era tan recta, que a veces me enfadaba conmigo mismo y acababa enfadado con ella. Nuria podría ser una "Beata" pero cuando se enfadaba era como un demonio. Lo que más recuerdo con claridad es que si habíamos peleado ella enseguida me pedía perdón y regresaba a buscarme. No le costaba reconocer que se había equivocado, e incluso alguna vez me pidió perdón por algo en lo que yo era el único culpable. Estaba mal, lo sé pero me gustaba que me buscase, por que eso signficaba que en cierta medida yo le importaba. Y aprendí a pedirle perdón también. Comenzamos a conocernos. Y poco a poco pasó a ser mi amiga y confidente, le contaba todo, incluso más que Araceli. Creo que porque en el fondo sabía que podía confiar en ella, que jamás lo iría difundiendo por ahí y por que cuando me daba un consejo lo hacía sinceramente. Aunque algunas veces sus consejos escocían pues ponían el dedo en la yaga. Me había hecho tan a la idea que ella y Marcos acabarían juntos que el sólo hecho de que fuera mi amiga me bastaba. Consiguió que me abriera como una concha y comencé a contarle toda mi vida, mis líos, mis juergas, mis tonterías y locuras. Aunque muchas veces le contaba cosas para escandalizarla. Me gustaba ponerl en un compromiso. A veces me reía de ella, le tomaba el pelo, exageraba las cosas o contaba aventuras que nunca pasaron. Pero en cuanto el tema empezaba a " tomar cierto tinte" me pedía que no continuara. Y entonces siempre le decía eres ¿una Beata lo sabes? y ella respondía, ¿sólo eso? si es solo eso no me preocupa y se reía. Y a mi me encantaba hacerla rabiar en parte para oirle como se reía de ella misma y en parte porque a pesar de mis burradas ella no me despreciaba sino que seguía siendo mi amiga y estaba ahí. Y saber que seguía estando ahí era lo que mas me gustaba. De todas las mujeres que conocía, era la única que me quería por mi mismo, a pesar de ser todo lo contario a su forma de pensar, a pesar de que había temas de los que no podía hablar con ella, a pesar de que eramos opuestos. Y ella también poco a poco fue confiando en mi y abriéndose y saberme poseedor de sus secretos me hacía sentirme especial.

EL ACCIDENTE

El tiempo fue pasando, de vez en cuando coincidía con Nuría cuando quedabamos todos juntos. Aunque sabía de su vida gracias a Marcos que cada vez estaba más entusiasmado con ella, pero no llegaban a nada serio. Quedaban, iban al cine, cenaban. Pero no terminaban de emparejar. Eso me llenaba de esperanza. ¿ Por qué Nuría no se decidía por Marcos? ¿ Por qué no salían en serio? Era un misterio en el que no quería indagar demasiado por si se me notaba que estaba enamorado de ella. La única que conocía mis secretos sentimientos era Araceli. Ella siempre creyó en mi como persona e incluso me animaba para que intentara mi conquista. ¿ Si no son novios por qué no lo intentas? Pero yo no podía hacerle eso a mi mejor amigo. Tal vez ellos necesitaran más tiempo para dar el siguiente paso, tal vez querían ser buenos amigos sin más, tal vez... y me hacía la cabeza un lío.
Muchas veces no sabemos porque ocurren las cosas, y cuantas desgracias vistas sin unirlas a otros hechos nos parecen terribles. Pero he llegado a la conclusión de que todo ocurre por algo. Aquel día estaba en mi trabajo cuando mi hermana me llamó desesperada, estaba hecha un manojo de nervios y no paraba de llorar. No sabía que era lo que me decía, sólo alcance a descifrar algunas palabras entre sus lloros, Nando, accidente, grave y hospital. Nando era mi sobrino de 7 años, le había atropellado un coche que se había saltado un semáforo en rojo y luego se había dado a la fuga. Cuando llegué al hospital mi sobrino estaba en el quirófano al parecer sufría un traumatismo cerebral severo, tenía rota una pierna y creían que podía perder un riñón. Allí estabamos toda la familia, mis padres y mis hermanas. Mi cuñado se había largado con su secretaria unos años antes y yo era como un padre para Nando. No sé cuanto tiempo tardó la intervención pero a mi me pareció una eternidad. Estabamos agotados por los nervios y la espera. Recuerdo que estaba sentado en una de las sillas del pasillo sujetándome la cabeza con las manos, cuando otra mano cogió una de las mías. Levanté la vista y allí estaba Nuria. La agarre fuertemente la mano, necesitaba su fortaleza, necesitaba su seguridad, la necesitaba a ella. Como jamás había necesitado a nadie. Y ví una ternura infinita en sus ojos, unos ojos que sólo me miraban a mi.

Ella trabajaba en esa planta y cuando me vió se acercó para ver que había pasado, le conté lo poco que sabía. Y aunque no podía entrar en quirófano preguntó algunas de las enfermeras. Todo iba bien, pero había que esperar. Cuando mi sobrino salió de la intervención lo llevaron a la UCI, tenía una hemorragía interna muy importante y estaba en estado de coma. Sólo dejaron entrar a mi hermana unos minutos y después nos aconsejaron a todos que nos fuéramos a casa. Nuria me preguntó si había comido algo. Ese día iba hacer una sustitución de otra enfermera y se tenía que quedar a comer en el hospital me quedé a comer con ella. No recuerdo de que hablamos sólo recuerdo que me hizo bien que estuviera conmigo. Le conté que adoraba a mi sobrino. Los días pasaban y Nando no mejoraba y los médicos daban pocas esperanzas de recuperación, mi sobrino seguía en coma y la hemorragía no disminuía y los riñones estaban comenzando a fallar. Un día ella me sugirió que porqué no rezaba y le contesté que como podía rezarle a un Dios que había consentido algo así con un niño tan pequeño e indefenso. No dijo nada mientrás yo desahogaba toda mi ira contra su Dios, no sé cuantas barbaridades le pude decir, y ella sólo me oía y me escuchaba. No volvió a sugerirme que rezara pero me dijo que sino me importaba ella si lo haría. Le dije que hiciera lo que le diera la gana. Pero en el fondo lo agradecía, si Dios podía escuchar a alguien estaba convencido que sería a ella. Una tarde la situación de mi sobrino se agravó, no se que me impulsó a hacerlo pero bajé a la capilla del hospital, supongo que era desesperación, ya no había mucho que hacer. Allí estaba yo de rodillas en el banco, no había entrado en una iglesia desde que terminé el COU en un colegio de curas. Ni siquiera en las bodas entraba, siempre me quedaba fuera poniendo los globos del coche de los novios o lo que fuera. Pero allí estaba sin saber que decir, a penas me acordaba del Padre Nuestro y como por arte de magia, Nuria apareció. Había ido a verme y mis padres le habían dicho que creían que había ido a la cafetería y como no me encontró supuso que me había ido a dar una vuelta por los jardines del hospital. Había ido a buscarme a los jardines y al llegar a la planta baja decidió entrar un segundo en la capilla. Y me vio allí. Se puso a mi lado sin decir nada. Y derrepente como un niño pequeño comencé a llorar, supongo que por consecuencia del stress, del cansancio, de la incertidumbre y porque me dolía perder a mi sobrino. Nos sentamos en el banco y me abracé a ella, era mi tabla de salvación entre tanto dolor. No sé cuanto tiempo permanecí abrazada a ella, pero sentí toda su ternura y mi corazón pareció esponjarse. Luego nos quedamos un rato en silencio y ella me dijo que porque no rezabamos un Ave María a la Virgen que ella era mandre y nos comprendería. Yo no recordaba la oración, que ella fue desgranando poco a poco. Me volvió a sonreir y me dijo, estoy segura que la Virgen nos va a ayudar. Entoncés le contesté a mi no creo que me escuche, no creo en Dios.
Se sonrió y me dijo si crees sólo que lo has tenido tan abandonado que ya no te acuerdas, pero Dios está más dentro de tí de lo que tu mismo imaginas.
Al poco mi sobrino comenzó a mejorar, mi madre decía que había sido por las oraciones. Yo no lo creía. No me convertí ni mucho menos. Mi sobrino permaneció en el hospital un mes, y todos los días veía a Nuria.Pero aquellos días de hospital me unieron a Nuria, nos veíamos todos los días, y yo procuraba ir a ver a mi sobrino en las horas que ella tenía su turno. Mi sobrino la adoraba, decía que era la enfermera que mejor le sacaba la sangre y le llamaba la reina de las enfermeras.
Leí una vez que el sentido del presente y del pasado solo se conoce en el futuro y creo que aquel accidente de tráfico no fue tan malo.

Saturday, July 29, 2006

AMOR Y SACRIFICIO

Kepa salió del hospital y quedamos todos para celebrarlo. Habíamos reservado una mesa en un restaurante modesto pero donde se comía bien y por poco dinero. Cuando llegué Kepa, Patricia y Araceli ya estaban allí. Busqué a Nuria pero no había llegado, y Marcos tampoco. Entonces volví a sentir aquella punzada que estaba empezando a serme tan familiar. Al cabo de un rato llegaron juntos. Pidieron algo de beber. Nuria como siempre coca cola light, decía que le gustaba más el sabor, que le importaba poco lo de las calorías. Y la verdad es que tenía un buen saque comiendo. No era para nada la típica histérica en mantener la línea. Aunque siempre decía que tenía un par de kilos de más, pero nadie podría catalogarla de gorda, rellenita o algún adjetivo de estos. A mi gustaba como era así sin más. Todos hicimos tiempo charlando un rato y me busque una postura desde la que pudiera oirle la conversación pero desde no pudiera verme la cara. Tenía la completa seguridad que si me miraba se daría cuenta de cuales eran mis sentimientos. Fueron llegando el resto de los amigos. De vez en cuando escudriñaba a Marcos por ver si cogía de la mano a Nuria o si le hablaba al oido o si le pasaba un brazo por la cintura. Algún gesto que delatara que ya habían empezado a salir juntos. Después de un rato pasamos al comedor. Lo malo de las cenas con más de 6 personas es que las mesas en las que te sientas suelen ser alargadas y al final sólo mantienes la conversación o bien con la persona que se sienta delante o la que esta a tu lado. Nuria se sentó a mi lado, desde ahí no tenía que mirarla de frente. Estaba sonriente y poco a poco nos fuimos aislando del resto y acabamos hablando los dos solos. Marcos se había sentado lejos porque había dejado mal aparcado el coche y si alguien tocaba el claxon tendría que salir. Aquella primera conversación fue un desastre, descubrí que me gustaba la forma de ser de una mujer que no tenía ninguna aficción en común conmigo. Sólo coincidíamos en que nos gustaba el mar y leer. Aunque no compartíamos tampoco ni los autores ni los libros. Comenté algo sobre nuestras desavenencias y ella comenzó a reirse, con esa risa cristalina que tanto me gustaba. Y me sentí transportado al paraiso. Ella se divertía conmigo, con mis ocurrencias, con mis chistes malos, con mis juegos de palabras. No estaba todo perdido. Cuando la cena terminó Nuria dijo que tenía que irse que al día siguiente trabajaba. Pensé que Marcos iba acompañarla pero en realidad no habían venido juntos. Nuría había ido en su coche y Marcos en el suyo. Se habían encontrado a la entrada del restaurante. El resto nos fuimos a tomar un par de copas por ahí y acabamos en un bar cerca de la playa. Miré el reloj y decidí que ya era hora de volver a casa, no tenía muchas ganas de estar allí. Marcos también abandonó la fiesta- Venga te acerco a casa.

Marcos estaba feliz de ver que habíamos hecho la paces Nuria y yo.

- Es buena chica, sólo que aquel día no se que te pasó tío.

- Yo tampoco, pero bueno ya está todo aclarado. Por cierto que tal tus planes con Nuria. Quería sondear a mi amigo.

- ¿ Qué planes?

- Joder tío, no te hagas, Araceli dice que vas a ir en serio.

- ¡ah eso!. Sólo hemos salido un par de veces a tomar café y el otro día al cine.

- ¿Y que visteis? Cuando Nuria y yo descubrimos que teníamos tan poco en común dejamos de buscar temas y nunca llegamos a trata el tema del cine. Tal vez ahí podríamos coincidir y no fuera todo tan descabellado.

- Te vas a reir.

- Venga tío, cual peli.

- Harry Potter.
Me reí, no veía a mi amigo Marcos viendo Harry Potter. Lo que hacía el amor.
Marcos me acercó a mi casa y mientrás estaba tirado en mi cama intentando conciliar el sueño varias ideas empezaron a rondarme la cabeza.

Marcos era capaz de soportar Harry Potter porque Nuria era feliz viendo Harry Potter. Y me dí cuenta de que no me habría importado haber ido a ver Harry Potter si con ello yo también hubiera conseguido que ella fuera feliz. Ya no importaban mis gustos, y que no tuvieramos mucho en común. Estaba empezando a ver que lo importante no era tanto mi yo, sino el tú.

Cuando nos hablan del amor, siempre tenemos la idea de que es algo que nos hace sentirnos bien, pletóricos. Algo que nos da un sentido pleno a la existencia. Pero nadie te habla de lo que implica el amor EL AMOR.

El amor auténtico en realidad estaba más bien unido a la palabra renuncia. Cuando se ama de verdad, renuncias a tus gustos, no como una concesión o como un desgarro, no es una derrota, es una entrega del yo, pero por amor, por el otro. Ahí estaba la clave para ser feliz.

La persona realmente enamorada no busca tanto verse satisfecho y cumplidos sus deseos, ya sean carnales, afectivos o las ansias de felicidad, no, la persona enamorada antes que el yo busca que el otro sea feliz. Por amor se es capaz de cualquier sacrificio. Incluso del sacrificio que supone renunciar a la persona amada.

Nunca antes había pensado así, siempre había creido que el amor era que el otro colmara tus expectativas todos tus deseos, y así me había ido hasta entonces. Había ido de un lado para otro en cuanto al amor se refería. De hecho siempre había termiando una relación con una sensación de hastío, de cansancio, de vacio. Por que siempre había exigido que ellas me satisfacieran. Ahora mi percepción del amor era distinta y entonces me di cuenta que era capaz de renunciar a Nuria si su felicidad era estar al lado Marcos. ¿ Por qué tendría que ser yo su destino? Y aquel pensamiento en vez de hundirme en la tristeza ante la idea de perderla me llenó de una paz que hacía mucho tiempo no sentía. Me dolía pensar que no fuera para mi pero dentro ya no tenía ira, solo paz. Y descubrí que EL AMOR va unido al sacrificio y estaba dispuesto a renunciar a ella por su felicidad, aunque nunca lo supiera.

Friday, July 28, 2006

DESCUBRIMIENTO

Salí del café Vienés sin rumbo fijo. Sólo necesitaba aire fresco y poner en orden mis ideas, pero sobre todo mis sentimientos. ¿ Qué me estaba pasando? ¿ Por qué tenía celos de Marcos, de Kepa, de Araceli? ¿ Por qué pasaba de la alegría eufórica a la desesperación más absoluta?
Mis pies me llevaron solos hasta mi lugar favorito, el paseo marítimo. Me gusta el mar, sentarme y contemplarlo. Cuando necesito pensar o estar solo me gusta pasear cerca del mar. Había anochecido y algunas estrellas empezaban a brillar en el cielo. Me senté y mire hacia la inmensa oscuridad que se extendía delante de mi. El murmullo de las olas al romper seguía un ritmo lento y acompasado. Entonces me enfrenté a mi mismo y a mis miedos. Había llegado el momento de afrontar mi realidad. Hasta ahora no había querido pensar, no quería aceptar lo que en el fondo ya intuía. Analice mis sentimientos. Ultimamente era un inestable emocional, ya no era frío ni calculador. Mi interior era un continuo vaiven como las olas que se estrellaban a mis pies. Con claridad un nombre se abrió paso en mi pensamiento NURIA. Ella la causa de mi desasosiego.

Retrocedí al comienzo de todo. Aquella noche en que me convertí en el burlador burlado. ¿ Por qué había iniciado un acoso y derribo contra ella? ¿ Sólo por qué una broma no había salido bien, sólo por la presión de mis amigos? Si y no. Si, mi orgullo había resultado herido, pero en realidad me sorprendí descubriendo que me había gustado su actitud, me había gustado que fuera íntegra y fiel a sus principios, su valentía y fortaleza, y lo peor de todo, me encontré descubriendo que en realidad aquella noche yo me había encontrado inseguro y nunca antes había estado inseguro ante una mujer.

Seguí pensando en el resto de los sucesos acaecidos con Nuria. Y recordé con completa nitidez la noche de la borrachera. Y descubrí que me fascinó la decisión de Nuria para llevar a Araceli a su casa, su osadía para gritarnos en nuestras narices que no nos podíamos llamar amigos, pero sobre todo, que tenía un corazón de oro, que era capaz de pensar en los demás antes que en si misma. Ella no le debía nada a Araceli y le llevó a casa. Y recordé su sonrisa mientrás le peinaba y ví una ternura especial. Y aquella mezcla de resolución, fortaleza y ternura me conquistó. Y me dí cuenta que desee con todas la fuerzas de mi corazón ser acariciado por aquellas manos y ser el objeto de aquella sonrisa. Por eso no pude soportar que tocara a Marcos. Que mi amigo hubiera podido sentir sus manos sobre su piel. Y descubrí que estaba celoso de Marcos, por eso y porque había el había aprendido antes que yo lo valiosa que era ella. Y recordé que me había estremecido cuando sus manos me saludaron al final de mi intento de acoso y derribo, y que el roce de sus dedos cuando me bajé de su coche me había llevado a la felicidad. Y descubrí sin ningún genéro de dudas que Nuria se había adueñado de mi voluntad y de mi razón. Que cuando ella aparecía mi yo se diluía. Un yo que se revelaba ante la idea de desaparecer para pasar del yo al tú. Para dejar de pensar en mi mismo para pensar en ella. Y me pregunté si aquello era el amor verdadero. Y lo que yo hasta ahora había llamado amor sólo había sido deseo y pasión, pero no EL AMOR.

DESCUBRÍ QUE ESTABA ENAMORADO, pero tenía la total seguridad de que era un imposible y aquello me atormentaba. Deseaba ser amado y amar, aunque eso supusiera entregar todo mi yo.

CARA Y CRUZ

Aquella semana fui varias veces al hospital a ver a Kepa. Aunque mi verdadera intención era que deseaba volver a ver a Nuria. Ya no podía llamarle de otra forma. Pero ella tenía turnos corridos y no la encontré ningún día.
Araceli me llamó una tarde para que tomaramos un café y hablar de todo y de nada. Me gustaba conversar con ella. No sé en que momento nuestra conversación dio un giro y nos encontramos hablando de Nuria. Que le había juzgado mal, en realidad porque se había dejado llevar por los celos absurdos. Ahora que Kepa ya no estaba en su punto de mira la Beata había dejado de ser una enemiga. Araceli seguía llamandole así. Además Marcos le había contado que nuestro juicio sobre ella había sido equivocado.

Marcos. Me había olvidado que Marcos estaba interesado en Nuria. Y sentí una punzada dolorosa y profunda en el corazón. En aquel no momento no supe descifrar aquel sentimiento, luego analizando las cosas me di cuenta que eran celos. Yo que jamás había sentido celos, sentía que la sangre me hervía por dentro. Marcos. Estaba conociendo la cara y la cruz. Quería saber más, conocer hasta que punto Marcos estaba interesado en Nuria y si ella le correspondía.

- ¿Crees que Marcos va en serio?

- No sé pero parece que está bastante ilusionado con la Beata.
- Ah ¿sí?, Intenté hacerme el sorprendido, y ¿ Crees que tiene alguna posibilidad de que empiecen a salir juntos?.

- Supongo que si. Además Marcos es más del estilo de la beata, no se parece a ninguno de nosotros dos, que de seguro le parecemos las persona más inmorales y pecadoras del mundo.

Lo dijo riendo, pero aquel comentario me hizo daño. Me dolió pensar que ella pudiera tacharme de despreciable, que al final simplemente actuara por pena. Araceli seguía hablando, pero yo ya no le escuchaba, seguía un monólogo interior. Marcos era mi mejor amigo. No era tan loco como yo, de hecho era bastante conservador, había tenido uno o dos ligues, pero nada serio, iba de vezn en cuando a misa. Lo único repochable de su vida era haberse emborrachado una par de veces, no había probado jamás las drogas, aunque yo tampoco, sólo un peta en la uni y me sentó fatal, no fumaba. Había tenido buenas notas en la carrera y tenía un buen trabajo. Era un buen tío. Aunque por su culpa comenzó la broma con los besos. Y ¿yo? Qué podría tener yo que le agradara a Nuria. Había tenido una vida bastante loca y desordenada en muchos aspectos, no era para nada creyente, me había burlado de ella y no una vez sino repetidas veces. Y entonces me arrepentí como nunca jamás lo había hecho antes de la vida que había llevado. De todas las locuras que había cometido, de todo el daño que había hecho a la gente. Seguía si entenderme a mi mismo y cada vez estaba más confundido, pero además ahora pasaba del enfado, a la alegría y de esta al dolor y los celos. Y me sentí insignificante.
De pronto la voz de Araceli me devolvió a la realidad. " Un penique por tus pensamientos"
Oye no me estas haciendo ni caso.
- Perdona estaba despistado.
- Si ya lo he notado ¿ Qué te pasa?
- ¿A mí? Nada por qué.
- No por nada, es que estas como en otro mundo. Por cierto ya me contó Marcos que habías hecho las paces con la Beata.
- Al parecer es vox populi.
- Marcos dice que a Beata le sorprendió bastante que le dieras la mano en son de paz.
- La verdad es que me salió así sin más. Pero lo raro fue que ella parara a recogerme después de como le he tratado últimamente.
- Bueno supongo que influiría lo que Marcos habló de tí. Marcos le contó como había empezado la broma de los besos.
- Entonces estos van en serio ¿no?
-¿ Estás celoso?
- ¿ yo, de qué?. A mi como si no salen.

Se dice que las mujeres tienen un sexto sentido y estaba empezando a creer en él. Como era posible que Araceli hubiera descubierto en dos minutos lo que yo llevaba tiempo dándole vueltas.

- Ey¡¡ no pasa nada. Tal vez Marcos no debió cometarme nada, pero esta tan ensimismado con la bondad de la Beata que me cuenta todo lo que hace y dice, y parece ser que Nuria no quería estar a disgusto contigo, tu eres el mejor amigo de Marcos.
- La verdad me importa un comino lo que piense de mi la Beata.

Mi mala leche había vuelto aparecer. Había pasado de cantar bajo la lluvia a sentirme en el infierno. Estaba comprobado la cara y la cruz de la moneda.

Thursday, July 27, 2006

CANTANDO BAJO LA LLUVIA

Baje del coche con el suave roce de sus dedos en mi piel. Seguía lloviendo pero no me importaba. Me sentí como Jim Kelly en la memorable escena de Cantando Bajo la lluvia. Sólo me faltaban el paragüas y una farola. Cómo era posible que un simple apretón de manos, otra vez, pudiera producirme sentimientos tan encontrados. Llegué a la conclusión de que sus manos tenían un poder especial. Las había sentido fuertes y seguras, las había sentido debiles y doloridas y ahora las había sentido llenas de esperanza. Si eso era, esperanza. ¿Por qué me importaba tanto lo que acababa de pasar? No lo sabía. Solo sabía que estaba feliz.

Wednesday, July 26, 2006

UNA PARADA DE AUTOBUS

La operación de Kepa fue un éxito. Estuvo hospitalizado durante unos días y, aunque yo odiaba los hospitales, él era uno de mis mejores amigos me acerqué a verle. Le había llevado unas revistas sobre coches y estábamos haciendo risas sobre las fotos que suelen que mandan los lectores cuandro entró la Beata. Ella y yo nos miramos y los dos nos quedamos sorprendidos. Enseguida ella se dirigió a Kepa y le comentó algo como que ya le quedaba poco de estancia y que se le veía con buen aspecto. Fueron solo un par de minutos, se le veía incómoda y volví a sentirme feliz, me disgustaba su fortaleza y yo me sentía mejor viendo su debilidad. Cuando salió, Kepa me dijo: Te tendrías que ver parece que hubieras visto al mismisimo demonio. Si las miradas matasen hoy en la morgue del hospital tendrían dos muertos más.
Iba a contestarle algo pero en esos momentos entró una enfermera con la comida y me tuve que marchar.
Cogí el ascensor que sólo estaba autorizado para el personal. Las puertas se abrieron y dentro había un grupo de mujeres, supuse que enfermeras que salían del cambio de turno, reían ruidosamente, no les presté atención hasta que una de las voces me resultó familiar y allí entre aquellas mujeres vi a la Beata. Entonces nos miramos durante una milésima de segundo, después ella volteó su cabeza y siguió riendo con sus compañeras. Y me gustó su risa. Si tuviera que describirla cristalina y franca serían los adjetivos. Llegamos a la última planta y nos bajamos. Ella se dirigió al parking y yo hacía la parada del autobus. Había empezado a llover y justo cuando llegaba a la verja del hospital pude ver que el autobus estaba en la parada, eché a correr, pero no pude alcanzarlo. Joder¡¡. Era domingo y los domingos el autobus sólo pasaba cada media hora. Tenía dos opciones, volverme andando a casa y calarme hasta los huesos o esperar en la marquesina hasta que llegara el siguiente autobús. Lo primero era una locura porque la lluvia empezó a caer con más intensidad asi quedecidí quedarme a esperar. Al menos mi amigo me había dejado el Marca. Estaba allí cuando un coche se paró tocó el claxón y alguién desde dentro me hizo gestos para entrar. El cristal estaba un poco empañado y hasta que no estuve sentado no me percaté de quien era el conductor. No podía ser, ¡¡ otra vez ella!!

Una vez era posible, dos casualidad, pero tres veces la Beata en el día era demoníaco. ¿ Por qué el destino estaba tan empeñado en que me tuvise que encontrar con ella? No sabía si bajarme o permanecer en el asiento, pero fuera había empezado a jarrear y era mejor estar dentro de un coche a resguardo aunque fuera con la mujer mas odiosa del mundo que con el orgullo en alto y una buena pulmonía. Apenas me miró y me preguntó que a donde me llevaba. Circulamos en silencio, ni siquiera llevaba la radio puesta. Yo de vez en cuando le miraba de reojo, y viéndola de cerca y detenidamente me di cuenta que no era fea, no era una belleza, desde luego, pero tenía algo. Llegué a mi destino y entoncés le espeté a bocajarro " ¿ Por qué te has ofrecido a traerme?" Ella se sobresaltó al oir mi voz, seguramente no esperaba que le fuera a preguntar algo. Aunque para ser sinceros yo también me sorprendí de oirme a mi mismo, esa pregunta había rondado en mi cabeza durante el trayecto pero no pensaba preguntarselo.
Me miró y me dijo

- La verdad, no lo sé. Ví como se iba el autbus y como corrías detrás de él aunque no pensaba pararme. Supongo que me diste pena.

¡¡Pena!! Le habría gritado que se metiera su pena por donde le cupiera pero mi voz me volvió a traicionar y pronuncie un ¡¡gracias!!.

Me sonrío tímidamente y me dijo - De nada.

No sé porque no abrí la puerta y me bajé. Permanecí allí y girando mi cabeza hacia el asiento trasero le dije- veo que pudiste limpiar el vómito de Araceli.

-Si fue fácil lo llevé a la casa.

Y allí seguía yo sentado, era como si algo dentro de mi me hubiese pegado al asiento. Entonces extendí la mano, ella me la miró desconcertada y se echó a reir. ¿ Me estas proponiendo que firmemos un armisticio? Yo también me reí, y por primera vez en mucho tiempo me sentí bien y en paz a su lado y afirmé con la cabeza, entonces ella cogió mi mano y la apretó. Y me gustó sentir su mano entre la mía.

NO PENSAR

No pensar esa es la mejor arma que existe en el mundo. Si quieres dominar a los demás consigue que no piensen, que no sepan, que no tengan conocimientos, que nadie se pregunté la razón de las cosas.

No pensar, eso era lo que yo me había planteado. No quería indagar en mis por ques. Pues en el fondo temía descubrir que estaba haciendo mal las cosas, descubrir que estaba equivocado y tendría que pedir perdón y rectificar, que tenía que cambiar. Y no quería reconocer que había obrado mal.

Equivocarse es cosa de todos pero rectificar es de sabios y yo no era un sabio. En el fondo no quería pensar porque no quería que mi conciencia me hiciera ver que estaba mal mi actitud. Para mi el bien y el mal lo marcaba yo. Aunque estaba empezando a dar cuenta que no era cierto.

El CAFE VIENES

Cuando ganábamos un partido nos ibamos a celebrarlo. Aquel día habíamos quedado como siempre en el café Vienes, pero con lo de Kepa no teníamos mucho que celebrar así que sólo nos encontramos Marcos y yo. Patricia, la hermana de Kepa, le había llamado a Marcos para decirle que al día siguiente le operaban. Recuerdo que hablamos de que aquello nos parecía una faena y que tardaría en jugar. Entonces Marcos comentó que cuando los dos mastodontes le habían caído encima y había quedado en el suelo tumbado pensó que se había roto la clavícula, pero que el balsamo de tigre que le había aplicado la Beata realmente había sido eficaz y que era una lástima porque no sabía donde había dejado la caja.
Marcos era mi mejor amigo, nos conocíamos desde parvulario, habíamos estudiado juntos hasta que en la universidad elegimos carreras diferentes. Y ahí estaba hablandome de la dichosa crema. Mi curiosidad hizo que quisiera saber porque Marcos había cambiado respecto a la Beata, la idea de que solo era por agradecimiento no me convencía ni a mi mismo.

¿ Oye y para que quieres tu la caja de la peste esa?

Era buena tío, en serio, no me ha vuelto a molestar el hombro.

Era buena la plasta o fue bueno el masaje ¿Eh?, tiene morbo que te sobara la beata ¿no?

Tu estas enfermo Orual.

Vaya que decepción pensé que había sido excitante el masaje.

Eres un cabrón, y para tu curiosidad sí da muy bien los masajes.

Conocía aquel tono de voz de Marcos, era el que utilizaba cuando algo le molestaba. Y cuando estaba molesto era más fácil sacarle la información. Y yo quería saber por qué había cambiado. Y eché un ordago a la grande.

- Marcos ¡¡ a ti te gusta la Beata!!.

Mi amigo me miró y ví en su mirada una furia que no conocía. Y me espetó en toda la cara ¡¡Sí me gusta, que pasa!!.

Me quede paralizado por unos segundos, le gustaba. Ella le gustaba. Como era posible.

-Pero tío tú estas mal, yo creo que el balsamo ese te ha trastornado.

Mi amigo se sonrió y me dijo, es posible, pero no creo que tu puedas entenderlo.

Entender, que tenía que entender ¿ qué se había vuelto loco?.

-Pero tío en serio ¿qué le ves, si no tiene nada?

-No es lo que veo, sino lo que no se ve lo que me gusta de ella. Araceli me contó que le había llevado a casa cuando se cogió aquel pedo en el cotillón.

- Oye que yo también le llevé a su casa y espero que no te enamores de mi por eso.

- Ya te dije, no ibas a comprender.

- No tío claro que no entiendo, como voy a entender que mi mejor amigo hace unos meses quisiera burlarse de ella y luego porque ha metido a Araceli a su camita y a ti te ha dado un masaje estes apijotado con ella.

- Orual conozco a Nuria de más de eso.

- Ah ¿sí? ( Algo me había perdido).

- Estos meses he estado instalando una aula informática de la Fundación la Caixa en la planta de pediatría del hospital donde trabaja Nuria. ¿Cómo te crees que Araceli consiguió la dirección para mandarle el ramo?

- ¿Tú le diste la dirección a Araceli? Creí que había sido Kepa.

- Yo le comenté a Araceli que me había encontrado varias veces con Nuria en el hospital y que no entendía porque la odiaba tanto, que Nuria no era como ella decía. Que yo la había visto como trataba a los niños.

Las piezas del puzzle empezaban a encanjar, Araceli había oido a un enamoradizo Marcos hablarle de Nuria, por eso aquella tarde dijo lo de mandarle flores. No se había convertido por arte de magia, y Marcos tampoco. Por eso Nuria le dió el masaje en el vestuario. Ahora resultaba que todo el mundo conocía a una Beata que yo no conocía.

- Oye cabrón porque no me contastes nunca que trabajabas con la beata.
- Y para que, ¿ para que te volvieras a meter con ella?. Sabes, eres tu el que no esta bien, no entiendo porque por lo de los dos besos no puedes ni verla.

Me quede callado yo tampoco lo sabía. Era la eterna pregunta ¿ Y por qué?

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